Imágen
compuesta de 8 cuadros individuales, apilados en Registax 4. Procesamiento
principal en PixInsight LE (histogramas, curvas, mínimo, DBE, wavelets)
Descubierto
desde Australia en agosto de 2006, el cometa McNaught se ha transformado
en un evento que será recordado por todos los que lo hemos
observado.
Por el tipo de órbita muy inclinada respecto al plano de la eclíptica,
las primeras observaciones del McNaught comenzando su acercamiento provinieron
desde latitudes boreales. Pero el gran espectáculo se produjo
luego del perihelio, ocurrido el 12 de Enero, donde los observadores
al Sur del ecuador nos fascinamos con un cometa observable a simple vista
en pleno día, con una cola de más de 10º de extensión
desde la ciudad y con un espectáculo solo comparable al histórico
Ikeya-Seki de 1965. El cometa C/2006 P1 McNaught se había transformado
en el más brillante en su tipo de los últimos 40 años.
Fue observable inmediatamente después de la puesta de Sol solo
unos días pasado el perihelio. Se lo veía con facilidad
a simple vista, aún con el cielo en pleno crepúsculo. Un
núcleo brillante y una cola visiblemente curvada lo caracterizaban.
El paso de los días permitió que aumentase su elongación
y se lo pudiese observar con un cielo más oscuro y por más
tiempo. En ese momento el McNaught había desarrollado una impresionante
cola estriada y muy curvada, que se destacaba en las fotografías
tomadas desde cielos oscuros y con buen horizonte Oeste. Notablemente,
aunque el cometa ya no era observable desde las latitudes boreales, la
cola que había desarrollado sobresalía por arriba el horizonte
en el hemisferio Norte.
Durante
más de una semana fue observado a simple vista desde
las ciudades y fotografiado por muchísimos entusiastas. El cometa
McNaught, el más brillante de los últimos 40 años,
será recordado como uno de los eventos astronómicos más
espectaculares de nuestros tiempos, una fuente de fascinación
para los que lo hemos observado.
Enzo
De Bernardini
02.2007