CUPULAS

CONSTRUCCIÓN DE UNA CÚPULA DE BASE POLIGONAL

Nuestro observatorio consta de dos cúpulas, las dos construidas en tablero contra chapeado del denominado marino, el cual es muy resistente a la intemperie, una es de base octogonal y 2.8 m de diámetro y la otra decagonal de 3.7 m de diámetro, la razón de elegir este modelo es porque todos los elementos de su superficie son planos o cilíndricos (que también se puede desarrollar en un plano). Esto hace que su construcción sea más sencilla y más rápida que la que pretende imitar la semiesfera a base de múltiples “gajos”, cada uno diferente a los demás. Están pintadas de blanco y resulta un acabado bastante bueno, con el único mantenimiento de una mano de pintura cada dos o tres años.

Cúpula de 2.80 m

 

CÚPULA DE BASE OCTOGONAL DE 2.8 M

Construcción de la base.

Lo primero es construir el octógono de la base a partir de tablero de 2 cm de grueso, pero en doble, para así conseguir que los lados sean de 4 cm de grueso. Se cortan 16 piezas de 8 cm de ancho de la forma que se ve en el - Plano 1 - . Cada lado se obtiene al unir dos de estas piezas con cola y tornillos. Al encolarlos, se deben desplazar una pieza en relación a la otra 10.5 cm, así cada lado encajará por estas dos zonas de los extremos con los dos lados contiguos. Para cortar las piezas que forman los lados, lo mejor es utilizar una sierra de calar o circular (La sierra circular es una máquina que gira muy rápido y con la cual se debe ir con mucha precaución) y una guía que puede ser un listón recto cogido mediante gatos al tablero.

Para montar el octógono lo mejor es dibujar en el suelo (por ejemplo del garaje o patio) una circunferencia de 152 cm de radio a la cual ha de ir inscrito el octógono. Colocamos uno de los lados y a continuación el siguiente que debe encajar por arriba con el primero, ponemos cola en esta zona y cuatro tornillos como se aprecia en el - Plano 1 - . Seguiremos añadiendo lados hasta llegar al octavo que debe encajar con el primero y así completamos el octógono. Si todos los lados tienen las dimensiones correctas, veremos que el octógono regular que hemos construido se inscribe perfectamente en la circunferencia que hemos dibujado.

Construcción de la estructura.

La parte principal de la estructura son los dos semicírculos por donde deslizará la compuerta corredera y a donde van a morir los demás elementos de la estructura. Para construirlos partimos también de tablero de 2 cm de grueso en doble, para así conseguir un grueso de 4 cm como el octógono de la base. Debemos construir un círculo de 150 cm de radio exterior y 132 cm de radio interior (en realidad es una corona circular) que una vez esté encolado y atornillado cortaremos exactamente por la mitad - Plano 2 - .

Como compás para marcar conviene utilizar un listón suficientemente largo, al cual practicaremos un pequeño agujero por el que pasará un clavo que constituirá el centro. A la longitud del radio menor y mayor practicaremos sendos agujero por los que introduciremos un lápiz a presión para marcar los arcos sobre el tablero (para improvisar un compás es mejor utilizar un listón que un cordel, ya que el cordel es extensible y el listón no). Sobre el tablero que vamos a cortar debemos marcar una línea recta exactamente por la mitad, esta línea servirá para saber donde tenemos que situar los centros del compás para los sucesivos cortes, ver - Plano 2 - . Los cortes se pueden hacer con sierra de calar. Una vez estén cortados todos los arcos procederemos a ensamblarlos de forma que el extremo de cada uno caiga por la zona central del siguiente para así romper la junta y que el círculo no pierda resistencia, los encolaremos y atornillaremos. Aquí conviene también dibujar una circunferencia en el suelo del mismo diámetro que el diámetro exterior del semicírculo, la cual nos servirá de guía.

Cuando la cola haya secado debemos marcar lo más exactamente posible un diámetro sobre el círculo y cortarlo por la mitad, ya tenemos los dos semicírculos.

El paso siguiente consiste en unir estos semicírculos a la base octogonal como se ve en la - Plano 3 - y en la foto. Para facilitar el trabajo conviene situar la base elevada sobre el suelo unos 50 cm, para así poder atornillar desde abajo, (unos bloques de hormigón nos pueden servir). Colocaremos un semicírculo en la posición que debe tener y desde la cara de abajo de la base, en cada extremo del semicírculo practicaremos dos taladros del diámetro adecuado para introducir dos tornillos largos (unos 10 - 12 cm), esta unión se debe reforzar con escuadras metálicas que unirán la base al semicírculo, con esto el semicírculo quedará unido a la base. Ahora debemos unir los semicírculos entre sí, Marcaremos exactamente el centro de cada semicírculo (o cenit de la cúpula) y desde este punto mediremos 25 cm y situaremos un listón cuyo largo ha de coincidir con la abertura de los semicírculos (si colocásemos el listón en el centro, no podríamos observar al cenit).

A continuación, debemos cortar los cuatro elementos que van desde los vértices libres de la base a los semicírculos. Estos elementos tienen las dimensiones y forma que se aprecia en la - Plano 4 - . Se construyen también de tablero de 2 cm en doble, una vez construidos, y antes de unirlos a la estructura, debemos darles el ángulo adecuado a la arista exterior (135º), que será la arista de la cúpula, para dar este ángulo aproximado, va muy bien un pequeño cepillo de mano manual o eléctrico, llevando cuidado de no coger ningún tornillo. Ahora sólo queda unirlos a la base y al semicírculo correspondiente, la unión debe ser con cola y tornillo pasante (10 cm) desde la parte inferior de la base y desde el semicírculo. Se comprobará que ahora la estructura ya es bastante rígida. Del lado en que va la compuerta abatible debemos atornillar y encolar un listón o tablón de largo exacto al hueco entre los semicírculos, de unos 15 cm de ancho y 5 cm de grueso que servirá de base para las bisagras de la compuerta.

Para completar la estructura faltan 6 listones que constituyen las aristas que faltan, desde un lado de un semicírculo al vértice de un elemento lateral, desde este vértice hasta el vértice del otro elemento lateral y desde este vértice hasta el otro lado del mismo semicírculo, y lo mismo para el otro lateral de la cúpula. Estos listones también deben tener el ángulo exterior igual al ángulo que tendrán los dos planos que formarán esa arista  ver el      - Plano 4 - , para ello usaremos también el cepillo.

Tapar los huecos con paneles.

Antes de dar por terminada la estructura, debemos atornillar y encolar unos listones sobre los semicírculos, sobre los que descansarán los paneles que tapan la cúpula. Entre los semicírculos y en la parte posterior fija, deberemos clavar dos listones que van de uno a otro y que queden a 3 cm del borde, también debemos clavar unos listoncitos curvos a 3 cm del borde y a lo largo de cada semicírculo para que hagan de soporte del panel que debe cerrar esta zona de la cúpula.

Una vez terminada la estructura, debemos tapar los huecos con tablero de 5 mm. Empezaremos por la parte fija entre los semicírculos, cortaremos de una pieza un trozo de tablero de ancho igual a la distancia interior entre semicírculos y largo el necesario para cerrar el hueco. Antes de encolar y clavar debemos cerciorarnos que el largo es adecuado, para ello fijaremos el panel con gatos en la parte inferior e iremos curvando hasta llegar al otro extremo, para el radio de curvatura que tenemos (147 cm) el tablero de 5 mm se curva bien, después encolaremos y clavaremos. A continuación, iremos cortando los paneles que tapan los huecos laterales de la medida que pidan los huecos de la estructura, los encolaremos y clavaremos con clavitos sin cabeza para posteriormente embutir. Referente a esta etapa de tapar los huecos, simplemente decir que debemos ser generosos con la cola.

Cúpula de 3.70 m

 

Las compuertas.

Las compuertas corredera y abatible se realizan del mismo modo, primero se cortan los arcos laterales de un ancho de unos 10 cm, éstos deben tener el mismo radio de curvatura que los semicírculos. Después cortaremos los lados transversales de tal manera que la compuerta quede de un ancho interior mayor que el ancho exterior de los semicírculos. En la compuerta abatible (de menor longitud) conviene poner un listón de refuerzo en la mitad, y en la compuerta corredera de mayor longitud conviene poner dos listones de refuerzo, que además sirven de punto de apoyo para cerrarla y abrirla desde el interior, ayudándonos por ejemplo de un simple listón. A continuación cortaremos los paneles que cierran las compuertas del ancho y largo adecuados y los clavaremos y encolaremos como de costumbre.

Para evitar que el viento pueda llevarse la compuerta corredera, debemos dotarla de unas contraguías para lo cual sirven unas pletinas de aluminio o madera, no hace falta que la contraguía cubra todo el perímetro de la compuerta, en realidad bastan cuatro trozos de unos 12 cm, colocados al principio y final de la misma y a cada uno de los lados.

La compuerta abatible se fija con bisagras al tabón de la base con bisagras de acero inoxidable y tornillos también de acero inoxidable, y así nos evitaremos problemas, ya que es un punto donde se acumula agua y acabará oxidando los tornillos y el eje de las bisagras.

Las ruedas y el aro.

Nosotros hemos puesto ocho ruedas, una en cada lado de la base, en realidad son poleas que ya llevan incorporado un rodamiento, se sueles usar en verjas correderas. En una pletina de hierro de 20x8x0,5 cm hemos soldado una varilla roscada de 12 mm, que sobresale unos 8 cm. En cada rodamiento de la rueda introducimos un casquillo de 15 mm de diámetro (coincide con el diámetro del rodamiento) y de unos 15 mm de largo (ligeramente más largo que el ancho del rodamiento), por este casquillo se introduce la varilla roscada y se sujeta con tuercas a cada lado, esto permite un ligero desplazamiento de la rueda que se va adaptando a las irregularidades del aro.

El aro por el que corre la cúpula es una pletina de 30x8 mm puesto de canto de forma circular, que sujetamos a la parte de obra con gafas. Lo mejor es encargarlo a un herrero.

Acabado final.

Ya sólo queda lijar las esquinas y bajos si los paneles sobresalen demasiado y darle una capas de una buena pintura. Nosotros le dimos dos capas de selladora y dos capas de pintura blanca de la usada para barcos de madera, y el resultado es bastante bueno, ya que hasta pasados tres años, no le volvimos a dar una capa adicional de pintura. Creemos que con una capa de mantenimiento cada tres o cuatro años la cúpula puede durar más que nosotros mismos. El interior también se debe pintar con el mismo esmero que el exterior, ya que curiosamente sufre incluso más que el exterior, sobre todo en un clima con un alto grado de humedad atmosférica como es el de Mallorca, debido a la condensación que acaba enmoheciendo el interior.

Los puntos que sufren más son las aristas inferiores de la base debido a las gotas de agua que se acumulan casi cada noche. Después de cuatro años hemos encolado con cola de poliuretano resistente al agua ocho ángulos de 3x3 cm de aluminio, procurando que queden bien rellenos de cola y no pueda entrar el agua, ahora las gotas chorrean en estos ángulos de aluminio y no directamente en la madera.

Importante.

Aunque la pintura suele sellar muy bien es conveniente que la cola sea resistente al agua, no la cola blanca de carpintero, que es cola al agua. Nosotros hemos usado una cola de poliuretano que nos ha dado muy buenos resultados por su resistencia al agua y su buen agarre, además sirve de relleno a modo de excelente masilla. Es una cola de dos componentes de la casa MAPEI y se llama LIGNOBOND, se vende en cubos de 10 kg (nos bastará uno). Se usa para pegar suelos de madera y pega igualmente bien en superficies absorbentes (madera) como en superficies no absorbentes (pintura o aluminio).