Nocturlabio

Página de Astronomía de

Julio César Monge Bravo

 

 

Cabezal binocular

 

 

   

Este accesorio permite la visión a través de ambos ojos, como si de un prismático normal se tratase. Aunque bastante caros, los cabezales binoculares tienen bastante aceptación entre los aficionados, ya que ofrecen mayor confort de visión y un efecto tridimensional que aporta la mezcla que el cerebro hace de las dos imágenes percibidas por cada ojo. También está comprobado que reduce en gran medida los posibles defectos propios de cada ojo al combinar las imágenes de ambos. Es apropiado para paliar en parte el astigmatismo y los "flotantes" o pequeñas partículas orgánicas que flotan en interior del globo ocular y que pueden llegar a apreciarse con pequeñas pupilas de salida.

En realidad se trata de un juego de prismas similares a los de los binoculares comunes con la diferencia de que existe una única entrada de luz a través de una "nariz" central. Para que el rendimiento del cabezal sea el mejor posible debemos buscar la mejor calidad de los materiales y la mayor abertura libre posible. Esta abertura (del anglosajón Clear Aperture) debemos medirla como el diámetro del paso libre de la pieza de la "nariz" del cabezal. No obstante, algunos cabezales también incorporan limitadores de campo (Field Stop) en los porta oculares, por lo que habremos de tener esta circunstancia en cuenta. Lo que significa esta limitación es que existirá determinadas focales largas de oculares que producirán "viñeteo" en un cabezal concreto. Esto depende del diseño del cabezal y del tamaño de los prismas interiores, lo que, a su vez, determina el tamaño y el peso del aparato.

En mi caso, he adquirido un cabezal de la marca Burgess Optical fabricado en China y que presenta una abertura libre de 24 mm (BV24). Se trata de un modelo algo más avanzado que el primero que tuve, de la misma marca, con abertura libre de  18,4 mm (BV125) y que aporta, sobre éste último, portaoculares con anillo de compresión autocentrables. Es un cabezal económico, pero hay que contar que su abertura libre provoca "viñeteo" en oculares de 27 mm. tipo Plössl (52º) y focales superiores, aproximadamente. Esto no quiere decir que los oculares de focal más larga no vayan a funcionar. Simplemente, perderemos grados reales de observación al existir una sombra en el borde del campo. Realmente, pienso que hay que considerar la diferencia de precio por este "viñeteo", pues los modelos que tienen 26 mm (Denkmeier) y 28 mm (Baader Planetarium) de abertura libre son varias veces más costosos. Además, estos modelos superiores son más grandes y pesados debido al mayor tamaño de sus prismas interiores. Los nuevos cabezales modelo BV24 de Burgess Optical incorporan vidrios BaK4 y recubrimientos dieléctricos en el prisma separador del haz de luz.

Entre los inconvenientes principales de este tipo de accesorio, cabe mencionar su elevado precio para las mayores aberturas, el limitación de abertura que he comentado anteriormente, el mayor coste de duplicar nuestro juego de oculares, la necesidad de equilibrar el telescopio por su peso y la disminución en la luminosidad al incorporar prismas en su sistema óptico. También hay que tener en cuenta que en telescopios reflectores y refractores, el corto recorrido de sus enfocadores no permite llegar a foco con estos cabezales. Para ello se venden por separado pequeñas lentes correctoras (parecidas a las lentes de Barlow) que aumentan el recorrido focal (normalmente no es necesario un aumento de 2X). En telescopios de tipo Schmidt-Cassegrain, el recorrido focal es suficientemente largo y no es necesario emplear estas lentes correctoras.

El problema de invertir más recursos en duplicar los oculares lo he solucionado fabricando unos adaptadores de aluminio para poder aprovechar los oculares intercambiables de Miyauchi que utilizo en el binocular BS77i. De esta forma, ya dispongo de dos parejas de oculares de 14 mm. y 20 mm. de gran calidad y de otro par de oculares Plössl de 25mm. GSO, de calidad media pero muy asequibles que he adquirido especialmente para el cabezal binocular.

Otro uso muy recomendable para este equipo es la observación binocular del Sol. Es realmente notable la sensación tridimensional que se consigue con el cabezal montado en el PST de Coronado utilizando la lente correctora 1,3X de Siebert Optics.

A pesar de los inconvenientes, es una pieza que merece la pena por la sensación visual que facilita. Muchos aficionados que prueban estos cabezales nunca vuelven a observar con un solo ojo (llamado "modo cíclope").

 

 

Cabezal binocular BV24 de Burgess Optical

con juego de oculares de 25 mm. Plössl

 

 

Oculares Miyauchi estándar (20X) y Wide (30X)

junto con adaptadores de aluminio válidos para transformar

el diámetro de los porta oculares del BS77i al barril de 1,25"

 

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