|
El
diagonal que facilitan la mayoría de las marcas (incluso las que publicitan
"calidad") suele ser un instrumento de bajo coste, normalmente
prisma
en lugar de
espejo. La reflectividad del prisma siempre resulta menor que la del espejo,
dado que hay tres superficies con las que la luz tiene que encontrarse. No
obstante, también existen prismas diagonales de prestigio entre los
aficionados (por ejemplo Takahashi).
Este instrumento puede ser el culpable de que no obtengamos todo el
rendimiento de nuestro telescopio, ya que, si es de baja calidad puede
degradar considerablemente el rendimiento del sistema óptico y de los
oculares. De nada sirve un excelente telescopio apocromático, newtoniano o
tipo Schmidt si detrás de esta óptica montamos un diagonal de "juguete" como
el que nos incluyen con el equipo estándar.
La sustitución del diagonal es la primera inversión que hay que acometer una
vez ya somos propietarios de un telescopio.
Mi consejo personal es intentar adquirir
siempre un espejo en lugar de un prisma.
Actualmente existen varios
tipos de espejos en el mercado, aunque los más extendidos son los de
aluminio mejorado y los dieléctricos. La transmisión de luz en ambos
tipos es muy similar, ya que en los diagonales aluminizados, el porcentaje
de luz transmitida puede rondar el 96%, mientras que en los dieléctricos
llega hasta el 99%, según anuncian los fabricantes. Esta diferencia no es
dramática y el ojo humano no puede distinguir el sutil 3% que distingue a
ambos tipos. No
obstante, mi consejo es decidirse por un diagonal
dieléctrico, si
el presupuesto lo permite. Su precio es elevado, pero presenta la ventaja de
que el tratamiento dieléctrico no se deteriora con el paso del tiempo ni con la limpieza. El
aluminio mejorado pierde cualidades con el uso. Yo he optado por el diagonal
dieléctrico de William Optics
y también utilizo uno fabricado por el subcontratista de William,
Long Perng en Taiwan.
Únicamente se fabrica en tamaño de 2 pulgadas, pero incluye un adaptador
para 1-1/4 pulgadas para utilizar todos nuestros accesorios. De esta forma,
podemos tener un espejo diagonal de muy alta calidad y podemos acoplar
oculares y cualquier otro material de 2 pulgadas de diámetro. Se
vende en dos versiones: con adaptador de rosca para telescopios Schmidt-Cassegrain
bastante estandarizada y con tubo de 2 pulgadas. Yo adquirí la versión con
tubo porque mi motor de enfoque JMI
me permite acoplarlo directamente. Si no se dispone de motor de enfoque o de
entrada directa de 2 pulgadas, es necesario adquirir la versión que se
enrosca a la parte trasera de los telescopios Schmidt-Cassegrain. También es
un dato a tener en cuenta el que incorpora anillos de compresión en lugar de
tornillos para fijar los oculares. El tornillo dejará marcas en todo nuestro
material y la fijación es mucho más insegura que con el anillo de
compresión.
Los diagonales dieléctricos se están popularizando rápidamente y, como
consecuencia, los precios están bajando. En mi caso, también
poseo un
diagonal dieléctrico de 1,25 pulgadas de la firma norteamericana
Stellarvue, que
sirve para aligerar el peso del
equipo con la lógica contrapartida de que no
existe la posibilidad de utilizar oculares de 2 pulgadas.
|

Espejo diagonal
dieléctrico 2" William Optics

Grabado
del diagonal dieléctrico
Long Perng,
distribuido también bajo multitud de marcas diferentes

Diagonal
dieléctrico de 1,25 pulgadas de diámetro de
Stellarvue |