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Los últimos modelos de telescopios fabricados por
Meade y
Celestron incorporan montado en uno
de los brazos de la horquilla una antena de recepción GPS
(Global Positioning
System) que
se encarga de recibir una señal vía satélite
con nuestra posición al
microprocesador del telescopio. De esta forma, se evita tener que conocer e
introducir nuestra posición exacta (latitud y longitud) cada
vez que queremos alinear
el equipo. Realmente
no resulta de utilidad
si tenemos el telescopio en una ubicación fija,
ya que podemos memorizar la posición en el propio ordenador del telescopio
(en el caso del modelo LX200 de Meade, hasta tres localizaciones distintas)
y no será necesario introducir esta posición cada vez que nos dispongamos a
observar.
Su aprovechamiento cobra importancia cuando
tenemos la intención de
desplazar nuestro equipo a diferentes lugares buscando cielos más limpios y
oscuros. En este
caso, si no disponemos de un telescopio equipado con GPS, tendremos que
conocer a través mapas nuestra posición exacta con
un buen nivel de precisión para alinear el
telescopio.
La
solución que yo he implantado viene determinada por el modelo de mi telescopio
(LX200 Clásico), que no incorpora receptor GPS, si bien el modelo más
reciente añade esta funcionalidad (LX200GPS). Por tanto, en mis salidas de
observación, llevo conmigo un receptor GPS portátil de la marca
Garmin, modelo Etrex Vista
(del tamaño de un teléfono móvil), que
conecto al telescopio a
través de mi ordenador portátil y de un pequeño programa gratuito
llamado GPS/LX200 Sync. Este
programa captura la señal del receptor GPS
en un ordenador y, simultáneamente, envía comandos
al telescopio LX200.
Podemos sincronizar la
hora exacta del GPS y nuestra posición, datos imprescindibles para un
correcto alineamiento, junto un nivelado preciso del trípode.
El
ordenador precisa tener disponibles dos puertos de comunicaciones serie o
RS232, uno para el telescopio y otro para el receptor GPS. La mayoría de los
ordenadores portátiles ya no usan este tipo de puertos, ya que han quedado
anticuados. Para solucionar este problema existen en el mercado adaptadores
USB/RS232 que utilizan un puerto USB para emular un puerto en serie. Yo
utilizo el GPS/LX200 Sync con uno de estos adaptadores y funciona
correctamente.
La
ventaja que proporciona tener un dispositivo GPS independiente es que
podemos utilizarlo para nuestras excursiones, orientación en un vehículo, bicicleta,
montaña, etc.
Concretamente, el modelo Vista incorpora 24MB de memoria donde podemos
descargar mapas base, funciona con baterías normales tipo AA y proporciona
muchas utilidades adicionales, como altímetro, brújula,
ordenador de viaje, etc. El inconveniente es que la comunicación no es
directa con el telescopio, sino que necesitamos un ordenador. Si
decidimos utilizar un dispositivo externo GPS, debemos asegurarnos de que
el modelo es
compatible con el
protocolo NMEA
para que la señal pueda ser interpretada por el programa de conexión
GPS/LX200 Sync. Como puede leerse en la pantalla del programa, es
necesario ajustar el protocolo de comunicaciones a "NMEA Out" y a una
velocidad de 4.800 baudios. Es una operación muy sencilla en la mayoría de
los receptores GPS más extendidos.
Actualmente, diversos fabricantes están diseñando
receptores específicos
para telescopios.
En mi opinión, todavía resultan caros y estos
receptores no pueden ser
utilizados para otro propósito que no
sea comunicar con un modelo de telescopio concreto.
Pienso que merece la pena adquirir un GPS portátil para poder
utilizar su capacidad de orientación en todo tipo de actividades al aire
libre, así como para profundizar en otro apasionante mundo
que es la
cartografía.
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Receptor portátil GPS de
la marca Garmin, modelo Etrex Vista

GPS-Mate
fabricado por
Astro Engineering
adaptable
a telescopios Meade de la series ETX, LX90, LXD55 y
LX200
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