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He
llegado a este telescopio a través de la compra previa de otro refractor
apocromático que, lamentablemente, hoy ya no poseo. La historia, brevemente, es
la siguiente:
En
febrero de
2007, a
través de IMVO, me surgió una
buena oportunidad para hacerme con un refractor apocromático de
mayor abertura que mi
antiguo
Sky Watcher ED80: se trataba del
William Optics FLT110. Este equipo
presentaba la prestigiosa óptica triplete FPL-51 diseñada por
TMB (Thomas M. Back), mecánica superior
con enfocador Crayford de 4” y una dotación de
accesorios sorprendente por el precio: anillas de 115mm y maleta de transporte
de aluminio. No pude resistir la tentación y me lo quedé, aun siendo un
telescopio de limitada abertura. Esperaba que su calidad óptica compensase, en
parte, esta limitación.
Mi idea era dedicar este
equipo a mis comienzos en astrofotografía.
Visualmente no tiene ningún aspecto negativo: muy buena corrección de color,
estrellas puntuales y quizá una curvatura de campo algo más marcada que la de
otros equipos. Para ello, William
Optics vende un aplanadador de campo dedicado a este equipo, también
diseñado por TMB.
Fotográficamente, al realizar
largas exposiciones sobre
estrellas brillantes,
aparecen tres extraños
“reflejos oscuros” o “dark
spikes”,
similares a la cruceta de difracción que causan la arañas en los reflectores
pero oscuros en lugar de brillantes y espaciados 120º. Después de investigar el
tema con el propio fabricante y de verificar que no se trataba de una unidad
defectuosa, sino de una peculiaridad de su diseño, decidí
devolverlo al vendedor,
dado que el problema era muy evidente para astrofotografía, aunque imperceptible
en observación visual. Gracias Xavi de IMVO
e Ignacio de Óptica Roma por vuestra
ayuda y comprensión.
Así
llegué al telescopio que actuamente tengo: el
Takahashi TSA102N.
Por un precio cercano al del FLT110, este
Takahashi es un
triplete FPL-53,
si bien, como es habitual en este fabricante, la dotación de accesorios es
prácticamente nula.
La
serie
TSA (Triplet Super-Apochromat)
aparece para sustituir a la afamada serie FS, dado que Takahashi ha decidido
abandonar su producción de lentes de fluorita para pasar al
vidrio
sintético FPL-53.
Al parecer, ello se debe a que el proceso de fabricación de la fluorita vierte
importantes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera (gracias
Takahashi por contribuir al
sostenimiento del planeta). A cambio, la nueva serie incorpora tripletes en
lugar de dobletes (serie FS) para una mejor corrección de color.
Visualmente, el telescopio ofrece unas
estrellas puntiformes y bien
definidas contra un cielo negro que potencia el contraste.
Es la típica característica de los telescopios apocromáticos y aquella que más
valoran sus adeptos a su uso visual. Además, la corrección de color es algo
superior a la del FLT110 y no aparece
ninguna aberración cromática
incluso con muy altos aumentos.
Una
vez
hechas
las
primeras
pruebas fotográficas,
he
observado
que
la
curvatura de campo de este telescopio es muy ligera
y
muy
inferior
a
la
del
FLT110.
Para
mi
nivel
astrofotográfico
yo
incluso
no
entiendo
que
sea
necesario
un
aplanador
para
obtener
bordes
fotográficos
aceptables.
Se
puede
ver
un
ejemplo
de
una
toma
efectuada
con
este
telescopio,
sin
aplanador
aquí.
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Takahashi TSA102N sobre montura
Vixen Porta altazimutal
sostenido por anillas de 115mm de William Optics.
Se puede
apreciar la pequeña base negra para el montaje
del
buscador 1X Rigel QuikFinder

Takahashi TSA102N sobre montura
Sky-Watcher
EQ6 Pro
ecuatorial

Takahashi
TSA102N y FS60 en montaje paralelo
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