¿ES


EL


CREACIONISMO


CIENTIFICAMENTE


ACEPTABLE?



(Is Creationism scientifically admissible ?)




a) Christian NITSCHELM, Astrofísico:


“ Revista de las principales ideas creacionistas sobre el origen del Universo, de la Vida y del Ser Humano. ”


b) Christian NITSCHELM, Astrofísico, & Didier GENEY, Geólogo:


“ Porque las ideas creacionistas sobre el origen del Universo, de la Vida y del Ser Humano no son aceptables científicamente, después de un estudio profundizado, y porque no presentan ningún interés por el progreso de las Ciencias, además de oponerse a este. ”


c) Luc PLATEAUX, Biólogo:


“ Cometarios sobre el libro “ Evolución o Creación ” de J. Flori y H. Rasolofomasoandro (ediciones SDT, Dammarie-les-Lys, Francia, 1974), obra creacionista típica.. ”


d) Pascal ROUX, Sacerdote católico de formación científica:


“ Como afirmar la acción creadora de Dios dentro de una visión evolucionista del mundo. ”



Esta serie de artículos no constituye, de cualquier manera, un atraco de la fe cristiana, de cualquier confesión que sea, pero mucho más una denunciación de un cierto sectarismo religioso excesivo que tiene demasiada tendencia a surgir de nuevo estos últimos años.



París, abril del 1987
Ginebra, diciembre del 1988
Ultima actualización: Antofagasta, abril del 2011
Traducción al español: Christian Nitschelm, Antofagasta, octubre del 2010





Una nota importante como introducción


Antes de leer estos textos, se debe saber que hay varios tipos de creacionismos, desde lo más fanático e intransigente hasta lo más abierto al mundo y a las ciencias, con todos los matices intermedios. En el mundo del protestantismo evangélico de Estados Unidos, se puede distinguir cuatro tipos principales de creacionismos, el creacionismo literalista "Young Earth", totalmente anticientífico y exclusivamente basado sobre la autoridad de los textos sagrados, y especialmente el libro de la Génesis, el creacionismo concordista "Old Earth" que se apoya sobre teorías y resultados científicos reconocidos, pero solamente cuando estos últimos no se oponen al orden descrito por el libro de la Génesis (se debe notar aquí que ambos grupos creacionistas rechazan globalmente la teoría de la evolución neo-darwiniana), el creacionismo finalista "Intelligent Design", que admite el conjunto de las teorías y resultados científicos, pero dentro de una óptica finalista, la naturaleza debiendo ilustrar la existencia de un diseño inteligente, y entonces de un dios creador (aquí, la teoría de la evolución no está rechazada de entrada, pero aceptada con altivez), y el creacionismo teísta, que no hace intervenir la divinidad sino al momento de la creación del Universo, como primer motor en el sentido aristotélico, este último gran tipo creacionista siendo mucho más flexible, admitiendo sin restricción el conjunto de las ideas científicas, en particular la teoría de la evolución, y habiendo sido adoptado igualmente por ciertos pensadores destacados en el Vaticano, y especialmente por numerosos jesuitas.

Desde que el Vaticano ha reconocido oficialmente que la teoría de la evolución no se opone a la idea de una creación divina (y se ha reunido entonces a un creacionismo oscilante entre el teísta, totalmente compatible con un pensamiento científico coherente, y el finalista, todavía en contradicción - pero de manera más sutil - con el discurso científico moderno), las ideas creacionistas extremistas y grilladas ("Young Earth" y "Old Earth") quedan presentes sobre todo en los Estados Unidos, en varios países anglosajones y en ciertos países del norte de Europa, con tradición protestante. No obstante, la versión más suave del "Intelligent Design", menos en conflicto flagrante con las ideas científicas moderna, está más admitida por los cristianos a nuestra época.

Existe también un rebrote de las ideas creacionistas dentro del mundo musulmán, ideas ampliamente extraídas a los corrientes evangélicos creacionistas los más rígidos del mundo anglosajón y que se emparientan a las de los creacionismos literalista y concordista. Estas ideas están caracterizadas por el rechazo global de la teoría de la evolución, Darwin siendo asimilado a un enemigo de Dios, y la aceptación del Corán como la obra científica ultima de referencia (la ciencia está incluida totalmente en el Corán, palabra única de Dios, ¡lo que implica que la lectura del Corán está considerada como suficiente para alcanzar un alto nivel de cultura científica!). Este rebrote, que tiene gran éxito con numerosos musulmanes, especialmente en Turquía, en Indonesia y en Malasia, como por otra parte en el ámbito de la diáspora musulmana en Europa y en los Estados Unidos, está llamado el neo-creacionismo musulmán.

Los cuatro artículos que siguen esta introducción conciernen principalmente la denunciación de las dos primeras formas (¡los tipos más groseros!) de creacionismos, y especialmente del creacionismo "Young Earth", desde lejos lo más inaceptable y retrogrado, incluso lo más fijista, así que lo más ridículo (pero, al nivel del ridículo, ¡el creacionismo "Old Earth" no es mucho más refinado!). No habaremos aquí especialmente del neo-creacionismo musulmán que se emparienta a ambas formas, pero los mismos argumentos explicitados en los textos siguientes podrán ventajosamente ser aplicados a este caso preciso. No trataremos tampoco del creacionismo finalista, no más aceptable científicamente que los dos primeros (literalista y concordista), pero que necesitaría un análisis peculiar y detallado un poco a fuera del ámbito de nuestro tema. Al final de esta página, damos una serie de links Internet (en español y en inglés) sobre el tema del creacionismo, a fin de permitir al lector de profundizar sus conocimientos.






a) Christian NITSCHELM, Astrofísico:


“ Revista de las principales ideas creacionistas

sobre el origen del Universo, de la Vida y del Ser Humano. ”

Presentación del Creacionismo.

Estamos dando aquí una revista breve de las ideas creacionistas. El lector podrá reportarse útilmente a la bibliografía dada en página 16 para profundizar este tema. En particular, una lectura de los primeros capítulos del Libro de la Génesis está recomendada, así que la del libre “ El Mundo que ha desaparecido ”, del Dr. J.C. Whitcomb Jr., citado en la bibliografía al número VI. Por lo que concierne el lado científico, se puede referirse muy útilmente a cualquier buena obra de divulgación disponible en libraría o en biblioteca, como, por ejemplo, los citados en bibliografía. Un bueno conocimiento de lo que es la teoría de la evolución actualizada (el Neo-Darwinismo) es especialmente más que necesario.

Para entender bien las ideas creacionistas, se debe ponerse en el lugar de un cristiano convencido de la veracidad integral de los textos bíblicos. Para el, estos textos han sido inspirados directamente por Dios a los autores y han sido escritos de manera casi-científica, en particular el Libro de la Génesis que está describiendo el inicio del Mundo. Estos libros son directamente una revelación divina. Por este mismo cristiano, el menor versículo de cualquier Libro de la Biblia no puede ser puesta en duda de cualquier manera, lo que implica que la Biblia debe ser considerada como la única obra aceptable capaz de dar la explicación completa del mundo alrededor de nosotros, de su origen y de su evolución a lo largo del tiempo. Los eventos del pasado no han podido desplegarse sino según la cronología bíblica, que está considerada como una cronología absoluta. Esta visión de las cosas va inducir el nacimiento de un mecanismo de defensa al frente de las ideas y de los descubrimientos que podrían perturbar esta certeza. Al frente de los descubrimientos científicos de estos últimos siglos, este mecanismo ha dado nacimiento al las teorías creacionistas. Daremos en estos artículos que siguen el nombre de Creacionismo al conjunto de estas teorías.

A partir de la Génesis y los otros libros, el Creacionismo trata de describir de manera rigurosa como las cosas se han desarrolladas desde la Creación del Mundo. Ciertos cristianos, especialmente teólogos y algunos científicos, a menudo discutibles y de nivel bastante bajo, se han improvisados en investigadores creacionistas para defender científicamente su punto de vista. Afirman que, durante la Creación, Dios habría creado “ los Cielos y la Tierra ” durante seis días, pasando de la creación del inerte a la del vivo y desde la de los animales hasta la del Ser Humano, hombre y mujer. Con este punto de vista, todos los seres humanos descienden de una pajera única y, por lo mismo, todas las especies animales descienden respectivamente de una pajera única por especie, la idea de evolución trans-especie siendo eliminado de manera despiadada como anti-bíblica. En Biología, esta teoría se llama el fijismo.

Utilizando la cronología bíblica, los investigadores creacionistas efectúan un descuento temporal y llegan a una edad de la Tierra incluida entre seis mil y dos mil años según los autores, con variaciones más largas en el tiempo. Por lo mismo, según ellos, por lo menos tres mil años antes de nuestra era, un cataclismo a escala planetaria, hecho según la voluntad divina y llamado el diluvio, habría recubierto la Tierra completamente de agua y solamente un grupo pequeño de seres humanos y una pajera de cada especie animal habrían sobrevivido. Se debe notar aquí que, según las obras creacionistas, los dinosaurios habrían desaparecido durante el diluvio, porque no salvados por Dios (¿¡por qué!?), y habrían sido contemporáneos de los primeros seres humanos. Habiendo establecido la cronología de la evolución del mundo a partir de los textos bíblicos, estos investigadores deben encontrar justificaciones experimentales a estas deducciones teóricas al límite del estrafalario.

Por supuesto, es a este nivel que, de manera evidente, los problemas insolubles van a presentarse por los creacionistas, las teorías científicas en Astrofísica, en Geología, en Paleontología y en Biología no están en acuerdo (¡en ningún caso!) con una edad corta del Universo y de la Tierra, con un fijismo biológico inmutable y con un hipotético diluvio universal recen. No pudiendo aceptar teorías yendo en contradicción con los textos bíblicos, los investigadores creacionistas van deber combatirlas, incluso negarlas, a fin de probar su falsedad y la veracidad de los textos bíblicos. Por eso, utilizan una panoplia entera de argumentos que vamos a examinar más adelante. Estos argumentos son principalmente de dos tipos: “ versículos bíblicos ” y “ falla dentro de una teoría científica ”.


Principales argumentos creacionistas.

Los autores de los textos sagrados han sido inspirados directamente por Dios. Eso implica que estos autores se exprimen justamente sobre todas las cosas, especialmente a propósito de la evolución del mundo. Sus escritos no pueden ser puestos en duda por cualquier razón. Se debe entonces poner en evidencia las fallas existentes o supuestas en las teorías científicas “ concurrentes ”. Los principales argumentos creacionistas están constituidos de estas fallas, en paralelo con observaciones a veces muy juiciosas. Ciertos de estos argumentos, aun que generalmente mal interpretados, son efectivamente bastante poderosos. Cuando los argumentos basados sobre las fallas de las teorías científicas faltan, los otros basados sobre el sentido de ciertos versículos bíblicos son usados como afirmación divina.


Astrofísica.

Los principales argumentos creacionistas conciernen el sistema Tierra-Luna y la evolución de su momento cinético así que lo del Sistema Solar desde su formación hasta ahora. Según los investigadores creacionistas, el sistema Tierra-Luna es único, la Luna siendo el satélite más grande con respecto a su planeta, y tiene la cantidad más importante de momento cinético de las pares planeta-satélite. Las teorías de la formación del Sistema Solar y de la evolución de los momentos cinéticos de los protoplanetas y del Sol están pasadas por la criba a fin de extraer las fallas. En particular, la teoría de la formación de la Luna, todavía no muy satisfactoria, este elegido como modelo de teoría científica falsa, no explicando exactamente las observaciones actuales. Estos argumentos sobre el sistema Tierra-Luna y la evolución de su momento cinético y sobre el Sistema Solar desde el origen hasta ahora son utilizados espacialmente para tratar de probar la no-evolución temporal de estos sistemas.

Una otra prueba de la veracidad de la Creación divina es el “ milagro ” de los eclipses totales de Sol, la Luna y el Sol siendo aproximadamente del mismo diámetro aparente, observados desde la superficie terrestre. Estos algunos argumentos siendo todavía bastante débiles, está necesario de utilizar ciertos versículos bíblicos para poner en evidencia la veracidad de sus teorías en Astrofísica. En particular, los creacionistas buscan a hacer decir a los textos ciertos resultados científicos mayores, como la rotación de la Tierra alrededor de su eje polar y alrededor del Sol o como la expansión del Universo, utilizando generalmente un cierto número de interpretaciones muy audaces (¡y utilizando resultados astrofísicos recientes!). Eso consiste a interpretar la Biblia a la luz de los resultados científico de nuestra época, ¡lo que es una paradoja por esta gente que rechaza una parte de esta ciencia!


Física.

Los argumentos en Física conciernen principalmente el Segundo Principio de la Termodinámica, entendido y enunciado erróneamente, a fin de probar la imposibilidad de un nacimiento espontáneo de la vida. El segundo principio está enunciado por los investigadores creacionistas de la manera siguiente: “ Por todo sistema, la entropía (el desorden) no puede hace nada sino aumentar ”. En este caso, está evidente que el nacimiento espontáneo de la vida estaría rigurosamente imposible, así que toda evolución constructiva de un sistema, viviendo o no. No obstante, el enunciado real del Segundo Principio es ligeramente diferente y no desemboca (¡en ningún caso!) sobre este tipo de conclusión. Una crítica del mismo tipo está hecha igualmente sobre el Primero Principio de la Termodinámica y sobre otras disciplinas de la Física, pero sin consecuencias por una confirmación eventual del Creacionismo.

Los métodos de datación radioactiva, que contradicen de manera evidente la teoría de la edad corta de la Tierra, entre seis mil y doce mil años generalmente, están pasados a la criba a fin de detectar las fallas posibles. Las rocas terrestres están opuestas a las rocas lunares y meteóricas, debido a la menos buena coherencia de los resultados obtenidos con las primeras que con las otras. ¡Los versículos bíblicos sobre el diluvio están puestos igualmente en el debate para argumentar sobre estos métodos de datación que pueden ser solamente falsas!


Geología.

En Geología, la preocupación más importante por los investigadores creacionistas es evidentemente de probar el diluvio y la edad poca elevada de las rocas. Está entonces necesario de probar la veracidad del catastrofismo al frente del uniformismo. Todos los argumentos son buenos para mostrar que las capas geológicas son el resultado de una inundación general rápida y no lo de una sedimentación lenta. Se ensaya de probar la universalidad de un tal cataclismo, por ejemplo diciendo: “ Ciertamente, una de las acusaciones más serias contra la teoría de una observación y de una información limitada del diluvio es que ella rebaja las declaraciones históricas de las Escrituras al nivel de simples opiniones humanas falibles. ” (Whitcomb, 1973, p. 71). Otros argumentos, más científicos, se apoyan sobre ciertas fallas de las teorías actuales a propósito de ciertos casos particulares, las inversiones locales de capas geológicas, por ejemplo. La ataca más seria está hecha sobre el Actualismo, teoría presentada como universal por sus oponentes creacionistas y como parcial por los geólogos. Los hechos no explicables por esta teoría están puestos en el debate, por ejemplo el volcanismo, la tasa de sedimentación o el magnetismo (que no entran realmente en el ámbito del Actualismo), para probar la falsedad de esta teoría, y entonces la veracidad de un diluvio universal.


Paleontología.

Los argumentos creacionistas mayores en Paleontología conciernen esencialmente ciertos fenómenos geológicos curiosos no explicables por las teorías científicas vigentes, como por ejemplo huellas de hombres y de dinosaurios uno al lado de otro, para mostrar que estas dos especies se costearon antes el diluvio, o como ciertos troncos de árboles fosilizados cuya base se ubica en una capa de la era primaria y cuya cubre dentro de una otra de la era segundaria. En efecto, estas curiosidades son difícilmente explicables en el ámbito de las teorías científicas clásicas. No obstante, su autentificación y su modo de descubrimiento dejan pensar que el valor real de estas pruebas es débil y podrían ser puras falsificaciones. El acento está puesto también sobre la existencia de carencias en las series de fósiles.


Biología.

Al nivel de la biología, el argumento principal es de decir que no se puede observar de evolución de las especies durante toda el periodo histórico (lo que es falso, la evolución habiendo sido realmente observada durante los tiempos históricos), y que faltan las pruebas al nivel del problema de los enlaces ausentes. Entonces ¡la teoría de la evolución es obsoleta y sola una Creación divina es capaz de explicar la existencia de las diferentes especies! Una critica de la teoría de las mutaciones, basada generalmente sobre autores bastante antiguos, está llevada de manera bastante rigurosa, pero desemboca sobre conclusiones erróneas, incluso caducas. Los cálculos de estadística sobre la probabilidad de aparición de la vida llevados por los investigadores creacionistas concluyen a su unicidad. Solo la Tierra ha beneficiada del milagro de la vida, la probabilidad de aparición natural de la vida siendo “ demostrada ” ínfima. Por otra parte, los "investigadores" creacionistas ensayan de poner en evidencia la existencia de fallas dentro de las teorías biológicas evolucionistas presentes, al nivel de ciertos hechos todavía difícilmente explicables, lo que induce afirmaciones erróneas sobre el estado de las ciencias biológicas. En particular, las mutaciones positivas están presentadas como haciendo grandes problemas a los científicos, lo que no es más el caso desde largo tiempo.


Zoología.

Solamente los textos bíblicos están utilizados para explicar como los eventos han debido pasarse. El escollo que constituye la repartición de las especies a la superficie del globo está esquivado por suposiciones bastante intrépidas, como puentes de materia entre los continentes que se estarían caídos poco después el diluvio. Los argumentos dados por los investigadores creacionistas aparecen entonces muy poco convincentes. Sin embargo, se debe notar que ellos llegan muy bien a convencerse de la veracidad científica de este tipo de teorías, las cuales quedan de todo modo bastante poco apoyadas por verdaderas observaciones. El objetivo es evidentemente de probar la realidad del Arco de Noé como única fuente de población animal por toda la superficie terrestre justo después del diluvio universal. Eso es uno de los problemas más complejos que ensayan de solucionar los investigadores creacionistas.


Un poco de literatura creacionista.

Para bien entender el mecanismo del razonamiento creacionista, vamos a presentar algunos textos característicos de esta literatura. Una obra es por eso bien significativo: “ El Mundo que ha desaparecido ” de J. C. Whitcomb Jr. (ver bibliografía página 19, número VI). La Biblia está dada como una obra científica de referencia.

En la página 25, podemos leer:


Los canguros y el Arco de Noé.

Pregunta: ¿Como han podido los canguros viajar desde Australia hasta el Arco de Noé? Respuesta: No han tenido a hacerlo. Por lo menos una pareja de cada especie de animales viviendo sobre la tierra firma, incluso los canguros, han debido vivir sobre el mismo continente donde el Arco estuvo construido. Así ellos han podido reunirse con Noé por dirección divina (Génesis 6:20; 7:9) sin tener que atravesar los océanos.

Pregunta: ¿Como han podido los canguros alcanzar Australia desde el Cerro Ararat, después del diluvio? Respuesta: Un gran puente terrestre unía al parecer Asia y Australia durante el periodo siguiendo inmediatamente el diluvio. Durante esta fase más intensa de “ la edad de hielo ”, tales cantidades de agua fueron bloqueadas en las regiones polares que el nivel de los océanos era de algunas centenas de metros más abajo que lo que es ahora. El mapa del fondo del Océano Pacifico muestra claramente el llano continental poco profundo que se expende actualmente todavía desde Indochina hasta casi Australia.


En la página 28 del mismo libro, podemos ver:


Los Dinosaurios indonesios y americanos.

Los hombres de ciencia evolucionistas creen que los dinosaurios han desaparecido millones de años antes la aparición del ser humano sobre la Tierra. Pero la Biblia nos muestra que los seres humanos y los dinosaurios han vivido a la misma época. Por ejemplo, Romanos 5:12 y 8:20-22 indican que la muerte no existía encima de la Tierra dentro del mundo animal antes el pecado de Adam. Así la muerte y la fosilización de los dinosaurios han debido aparecer después de la maldición edénica del tercero capitulo de la Génesis. El hecho que los dinosaurios como el brontosauro vivían dentro de ciertos ríos de los valles del Oriente Próximo por lo mínimo hasta dos mil años antes de Jesucristo está indicado en Job 40:10-19 (“ Mira el gigante... Come el pasto como un buey... Curva su cola como un cedro... Es la primera de las vías de Dios ” versión Darby). Algunos piensen que se trata del hipopótamo, pero esta interpretación está claramente contradecida por la referencia a su cola “ que es como un cedro ”.

Los descubrimientos científicos confirman la revelación bíblica sobre este punto. Huellas de pies humanos han sido encontradas juntas a huellas de dinosaurios reptiles (ver Whitcomb & Morris, “ The Genesis Flood ”, páginas 172-176). Si comprendemos “ dinosaurio ” en su sentido inicial de “ lagarto terrible ”, ¡entonces los dinosaurios no han desaparecidos todavía! Alrededor de mil lagartos dragones enormes sobreviven ahora en la pequeña isla indonesa de Komodo. Aun que ha desaparecido ahora por 99% y que alcanza raramente más que 3,7 metros de longitud, el aligádor americano alcanzaba casi 6 metros de longitud no más tarde que al principio del siglo. Hay solamente cinco cientos años, el “ aepyornis ”, un pájaro dinosaurio de 3 metros de altura y de una mitad de tonelada de peso, vivía todavía en la isla de Madagascar. El tiempo está venido de hacerse una idea totalmente nueva de los dinosaurios.


Páginas 82-83, podemos comprender el modo de razonamiento creacionista:


No es sorprendente, por consiguiente, que Sir Charles Lyell (1799-1873), que Darwin llamaba “ la cabeza de los uniformistas ”, haya sido desesperadamente opuesto al libro de la Génesis. Esperaba poder restar los seres humanos “ al relato mosaico ”. El diluvio mosaico, especialmente, afirmaba, “ ha sido una pesadilla por la ciencia geológica ”. Charles Lyell era un teísta y, como el, muchos hombres de ciencia, que se dicen cristianos, son desdichados al frente de los primeros capítulos de la Génesis. Eso es realmente trágico, porque el Señor Jesucristo ha insistido sobre el hecho de la divina autoridad del primer Libro de la Biblia y lo ha citado varias veces como siendo verdadero y basado sobre hechos reconocidos de la historia (Mateo 19:4; Lucas 17:29,32). De facto, se ha referido en particular al diluvio como un juicio sobrenatural que destruyó todos los seres vivientes a fuera del Arco y ha deducido una analogía con el juicio final de este mundo (Mateo 24:39; Lucas 17:26-30). ¿Como se puede presumir ser cristiano y, al mismo tiempo, emitir una duda sobre las declaraciones del Señor Jesucristo?


Durante su conclusión, página 169 de la misma obra, el autor escribe:


Los defensores del catastrofismo bíblico no pretenden que un cualquiera fenómeno geológico particular, dentro y por él mismo, demuestra el diluvio universal. El empirismo científico no ha sido jamás destinado por Dios a ser el medio directo y esencial para conectarnos a la revelación bíblica. Al contrario, la escritura ha sido dada para proveernos la luz cuya nosotros necesitamos para comprender el origen y el sentido de nuestro entorno geológico. Dentro de esta medición, por lo menos, el cristiano está comprometido en un proceso de razonamiento deductivo. “ Porque cerca de Ti es la fuente de la vida; por Tu luz vemos la luz ” (Salmos 36:10). Los datos geológicos, por lo máximo, sirven de pruebas circunstanciales de la realidad del diluvio de la Génesis. Pero el fundamento último de nuestra confianza en su historicidad consiste en las declaraciones directas de nuestro Señor Jesucristo y de Sus apóstoles según las cuales “ el mundo antiguo desapareció, sumergido por el agua ” (2 Pedro 3:6).


Estos algunos textos muestran muy bien el modo de pensamiento creacionista. El texto bíblico es verdadero palabra por palabra y, a partir del momento donde Jesús ha afirmado que la Génesis y el diluvio han sido realidades, no pueden ser nada sino la única buena explicación de las cosas. Las teorías científicas que contradicen los textos sagrados están analizadas de manera minuciosa por los autores creacionistas a fin de extraer los puntos litigiosos. Se debe notar que los otros libros creacionistas están todos escritos según el mismo espíritu, con, no obstante, variaciones según los autores sobre la interpretación de la cronología bíblica, con separaciones enormes entre seis o diez mil años (Whitcomb, 1973 o Morris, 1974) y duraciones geológicas (Vernet, 1978), y sobre la naturaleza del diluvio, total (Whitcomb, 1973) o local. La posibilidad de una evolución restringida al interior de las especies está admitida por algunos de estos autores (Vernet, 1978).


Conclusión.

El investigador creacionista debe alcanzar a conciliar dos puntos de vista muy diferentes sobre el Universo, lo que es muy lejos de ser simple. Después de un trabajo de bibliografía muy importante que le permite de bien conocer las teorías científicas no-bíblicas que desea atacar, debe tratar de probar su falsedad con argumentos generalmente bastante débiles. Se debe reconocer que este trabajo no es nada de simple y ubica este investigador en una posición de enemigo de las ciencias, ¡espacio no muy confortable, por lo menos! Es así que los científicos van a considerarle, a menudo, como un fijista atrasado ubicado aquí como un fósil vivo únicamente para impedirles de trabajar tranquilamente. No obstante, este investigador creacionista parece sincero en su conducta de investigación, aun si no está tomando el mejor camino para llegar a resultados incontestables. Esta sinceridad es actualmente el aspecto lo más difícil a oponerse, este individual quedando asegurado de la veracidad de sus bases bíblicas.


No obstante, la mayoría de los cristianos no son creacionistas. Actualmente, solamente las iglesias evangélicas, como los Bautistas, los Adventistas o los Pentecostales, lo son oficialmente, como también los Testigos de Jehová, y profesan una creencia sin falla en los textos. Las principales iglesias, Católica, Calvinista y Luterana, aun si conservan la idea de una Creación divina, consideran que los textos bíblicos no son otra cosa que el vector de una serie de mensajes más profundos que Dios ha querido hacer conseguir a los creyentes por sus elegidos y reconocen el derecho entero de los científicos a establecer modelos científicos evolucionistas, que no se oponen a los textos leídos de manera juiciosa y interpretativa. Sin embargo, al interior de estas iglesias, ciertos “ disidentes ” profesan ideas muy cercanas del Creacionismo, en particular los fundamentalistas católicos. Aparece igualmente que muchos cristianos son creacionistas por falta de información, ¡las ideas científicas teniendo a menudo muchas dificultades a difundir en este tipo de medio!






b) Christian NITSCHELM, Astrofísico & Didier GENEY, Geólogo:


“ Porque las ideas creacionistas sobre el origen del Universo, de la Vida

y del Ser Humano no son aceptables científicamente,

después de un estudio profundizado, y porque no presentan ningún interés

por el progreso de las Ciencias, además de oponerse a este. ”

“ Sommaire: Las ideas creacionistas sobre el origen y la edad del Universo y sobre los orígenes de la Vida y del Ser Humano son a menudo en contradicción con lo que sabemos actualmente en disciplinas tan diferentes como la Geología, la Paleontología, la Biología, la Física y la Astrofísica. En efecto, saliendo de una lectura literal de la Biblia, los teólogos creacionistas tratan de mostrar que la edad del Universo no puede ser más que diez mil años y que la Tierra ha sufrido un diluvio catastrófico todavía más recién. Vamos a examinar las ideas creacionistas en particular sobre la edad del Universo y sobre la evolución de las especies y mostrar que no son aceptables científicamente después de un examen profundo. ”


Todavía ahora, numerosos cristianos de obediencia evangélica afirman que la Biblia y, especialmente, el Libro de la Génesis deben estar aceptados literalmente. Se agrupan abajo la denominación de “ creacionistas ” o “ fundamentalistas ”. Su interpretación de los textos sagrados implica de considerar la Biblia como una compilación de obras a carácter científico. Entonces, está necesario por estos cristianos de dirigir investigaciones para sostener su teoría con hechos observacionales. Estos estudios están hechos en “ Centros de Investigaciones sobre la Creación ” implantados esencialmente en Estados-Unidos.

Esta teoría da como principio de base la Creación del Universo y de la Tierra de manera instantánea por un Dios omnipotente, el Dios del Cristianismo. Esta creación, completamente descrita en el Libro de la Génesis de manera casi-científica, ha sido arreglada después durante seis días, de veinticuatro horas, para obtener el mundo en el estado como lo estamos observando actualmente. Dios ha poblado este mundo sucesivamente a lo largo de estos seis días con las plantas, los animales marinos y terrestres y finalmente, el sexto días, con una pareja humana, finalidad deseada por El en esta creación. Estos seres humanos son así los príncipes del Paraíso Terrestre, su lugar de vida, donde no tienen nada que justificar sino a Dios. Una consecuencia inmediata es que la edad del Universo debe ser de poca importancia, alrededor de diez mil años, para poder estar compatible con la cronología bíblica. Por lo mismo, Dios ha creado los seres vivos, y en particular los seres humanos, en el estado donde podemos observarlos actualmente. En corolario, la idea de evolución está entonces contrario al texto de la Biblia, y es necesario de buscar como demostrar la invalidez del Neo-Darwinismo.

Un otro postulado querido por los teólogos creacionistas es la realidad de un diluvio universal de tipo catastrófico que Dios envíe a la Humanidad para castigarla y donde solamente un grupo pequeño de supervivientes será salvado dentro de un Arco conteniendo igualmente una pareja de cada especie animal. Este Arco es uno de los principales sujetos de investigación de los creacionistas, que van hasta organizar expediciones arqueológicas hacia el Cerro Ararat, en Turquía actual, donde el Arco se estaría fracasada al final del diluvio (a propósito de este asunto, ver el articulo de P. THUILLIER en “ La Recherche ”, marzo 1978, 87, vol. 9, 258-266).

Los argumentos creacionistas salen a menudo, a veces de manera muy hábil, de fallas existentes dentro de ciertas teorías científicas, que critican por un juego de lenguaje y que sustituyen sin ninguna demostración por la revelación divina, que es por supuesto sin defecto.

El mecanismo de pensamiento creacionista se expone de la manera siguiente. “ Las ciencias deben exclusivamente confirmar los escritos bíblicos. Si los invalidan, son forzosamente falsas, la única verdad siendo dada por el versículo x del capitulo y del libro z de la revelación divina que es la Biblia, aceptada literalmente. ” La ciencia y la experiencia se vuelven aquí intrusos, en cuarto que contradicen este esquema de pensamiento bien simplista.



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Esquema recapitulativo de la lógica creacionista.

DIOS

BIBLIA (escrita abajo influencia divina)

Explicación completa y suficiente del Mundo

Teólogos creacionistas

(interpretación literal de la Biblia)

Moraleja de vida

Este esquema da una idea de la metodología de pensamiento creacionista. La idea es evidentemente de justificar las reglas morales de vida de los creyentes por una interpretación literal de los textos sagrados: la Biblia contiene todo lo que es necesario de saber.



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Así, ciertas teorías científicos, que no son en acuerdo con el modo de pensamiento creacionista, bien evidentemente, están atacados con violencia o manipuladas por seudo-investigadores que desatienden el valor de la experiencia al beneficio de un dogma erigido en teoría universal. Por estas personas (¡que no tienen nada de racionalidad científica!), las experiencias y las mediciones físicas no tienen valor sino cuando parecen confirmar sus afirmaciones. Con el pretexto de moraleja “ cristiana ”, van hasta entablar juicios contra los estados norte-americanos que permiten la enseñanza universitaria de la teoría de la evolución llamada Neo-Darwinismo, su principal bestia negra, queriendo obligar los docentes a enseñar, por lo menos a parte igual, las ideas creacionistas, de rigor científica muy discutible (ver a propósito de estos juicios famosos en Estados-Unidos el articulo de P. THUILLIER publicado en “ La Recherche ” de junio del 1981, 123, vol. 12, 710-719). Ver igualmente, además de La Biblia, todas las obras creacionistas citadas en la bibliografía, con los números entre I y VIII.

La presente tesina tiene como objetivo de mostrar que la mayoría de los argumentos propuestos por los defensores de las ideas creacionistas (o fundamentalistas) no son aceptables, incluso falsos o deliberadamente falsificados, a veces con mucha mala fe. Por eso, vamos a examinar algunos de estos argumentos, especialmente los que tratan de la edad del Universo y sobre la evolución de las especies, a la luz de ciertas disciplinas como la Zoología, la Geología, la Biología, la Astrofísica y la Física, y mostrar sus debilidades al frente de la análisis, así que la casi-ausencia de bases científicas a la criba de los conocimientos actuales sobre el Universo y sobre lo que lo está componiendo.


ASTROFÍSICA.

Los principales argumentos creacionistas conciernen el sistema Tierra-Luna, así que la evolución de su momento cinético y de lo del Sistema Solar desde los orígenes.

Está suficiente aquí de decir que el sistema Tierra-Luna no es peculiar. La Luna no es el satélite natural más grande con respecto a su planeta principal, tampoco lo que tiene el porcentaje lo más importante de momento cinético del par planeta-satélite. Es actualmente Charón, principal satélite de Plutón, que se lleve la palma en el tema (ver Tabla I). Los astrónomos conocen también casos de asteroides dobles de masas similares, así que de numerosas estrellas dobles teniendo la misma propiedad (XI, XIII, XVIII). Por lo mismo, la coincidencia de los diámetros aparentes de la Luna y del Sol vistos desde la superficie terrestre no es única. Podemos tener igualmente eclipses totales (cono de sombra terminal) dentro de los fenómenos mutuales de los satélites de Júpiter (es por otra parte lo que se ha pasado algunas veces en 2009) (XV). Además, la Luna se está alejando poco a poco de la Tierra y, en poco tiempo, no habrá más eclipses totales, pero únicamente eclipses anulares (XIII, XVII).



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Tabla I

Comparación de las propiedades físicas de los pares planeta-satélite

Tierra-Luna & Plutón-Charón

Objeto

mobjeto / mplaneta

Robjeto (km)

Robjeto / Rplaneta

Lobjeto / Ltotal

Tierra

1

6378

1

0.20

Luna

0.0123

1738

0.273

0.80

Plutón

1

1142

1

0.05

Charón

0.1372

596

0.522

0.95


mobjeto / mplaneta: Razón entre la masa del objeto celeste y lo de su planeta;

Robjeto: Radio del objeto celeste (exprimido en kilómetros);

Robjeto / Rplaneta: Razón entre le radio del objeto celeste y lo de su planeta;

Lobjeto: Momento cinético global del objeto celeste;

Ltotal: Momento cinético global del sistema planeta + satélite.

Así la masa relativa de Charón con respecto a Plutón es netamente más importante que la de la Luna con respecto a la Tierra. Por lo mismo, la parte del momento cinético de Charón en el par Plutón-Charón es indubitablemente más importante que la de la Luna en el par Tierra-Luna. Entonces, este último no está particularizado dentro de nuestro Sistema Solar por una cualquiera voluntad exterior, como lo sobreentienden los creacionistas. Su única particularidad es por supuesto la presencia de agua liquida y de vida en la superficie de la Tierra.



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Por lo que concierne la formación del Sistema Solar, la única teoría actualmente admitida es la teoría de la acreción, bien demostrada ahora (XI, XVI, XVII). El único problema quedando en pausa es el modo de formación de la Luna (¡los creacionistas no se privan de insistir sobre este tema!), aunque un mecanismo por colisión acreción sea muy probable. En cuanto a la edad de la Luna, es el mismo que lo de la Tierra y de todo el Sistema Solar. Todos los científicos dignos de este apellido se acuerdan sobre este tema: 4,56 mil millones de años. La conservación del momento cinético total del Sistema Solar desde su formación no está excluyendo una variación de la repartición del momento cinético de rotación de cada astro por la acción de perturbaciones, este momento siendo generalmente despreciable o muy débil con respecto a los momentos cinéticos de revolución (lo que es el caso de Urano o de Venus, ver tabla II). El hecho que Urano haya su eje de rotación inclinado de casi 90 grados con respecto a la normal a su plano orbital se explica muy bien por mecanismos de perturbaciones (mareas, etc.) durante de la formación del Sistema Solar. Por lo mismo, el momento cinético débil del Sol (3%), lo cual acapara 0.999 de la masa total con respecto a los planetas (97%), se integra bien en el ámbito de la teoría de la nebulosa primitiva. En efecto, la transferencia del momento cinético de la nebulosa primitiva, y entonces del protosol, a los planetas se explica fácilmente por un mecanismo viscoso inducido por las fuerzas magnéticas dentro de esta nebulosa (XI).



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Tabla II

Momentos cinéticos de los planetas

(bibliografía Astrofísica: X, XIII, XVI)

1) Revolución orbital:

Planeta

aplaneta

(UA)

Trevol

(días)

mplaneta / mTierra

Lrevol

(kg.m2.s-1)

Lrevol / Ltotal

Mercurio

0.3871

87.9690

0.0553

9.16 1038

2.82 10-5

Venus

0.7233

224.701

0.8149

1.85 1040

5.70 10-4

Tierra+Luna

1.0000

365.256

1.0123

2.70 1040

8.32 10-4

Marte

1.5237

686.980

0.1074

3.53 1039

1.09 10-4

Júpiter

5.2028

4332.71

317.938

1.93 1043

0.5956

Saturno

9.5388

10759.5

95.181

7.83 1042

0.2414

Urano

19.191

30685

14.531

1.70 1042

0.0524

Neptuno

30.061

60190

17.135

2.50 1042

0.0771

Plutón

39.529

90800

0.0022

3.68 1038

1.13 10-5


Total revolución: Lrévol = 3.14 1043 kg.m2.s-1 y Lrévol / Ltotal = 0.9681

aplaneta: semieje mayor de la órbita planetaria en unidades astronómicas (1 UA = 1.496 108 km);

mplaneta: masa del planeta; mTierra: masa de la Tierra (mTierra = 5.976 1024 kg);

Trevol: periodo de revolución del planeta alrededor del Sol;

wplaneta: velocidad angular de revolución orbital, en rad.s-1;

Lrevol = Lrévol krévol: momento cinético de revolución del planeta alrededor del Sol, con:

Lrevol = OP x mplaneta vplaneta = mplaneta wplaneta (aplaneta)2 krevol = (2 pi / Trevol) mplaneta (aplaneta)2 krevol

Ltotal: momento cinético total del Sistema Solar, de valor Ltotal = 3.24 1043 kg.m2.s-1.

2) Rotación axial:

Objeto

Robjeto

(km)

Trot

mobjeto / mTierra

Lrot

(kg.m2.s-1)

Lrot / Ltotal

Sol

695000

27d

332831

1.035 1042

0.0319

Mercurio

2439

58.646d

0.0553

9.75 1029

despreciable

Venus

6051

-243.01d

0.8149

-2.13 1031

despreciable

Tierra

6378

23.9345h

1.0000

7.09 1033

despreciable

Marte

3393

24.6229h

0.1074

2.10 1032

despreciable

Júpiter

71492

9.841h

317.938

6.89 1038

2.12 10-5

Saturno

60268

10.233h

95.181

1.41 1038

4.35 10-6

Urano

25559

-17.9h

14.531

-2.21 1036

-7 10-8

Neptuno

24764

19.2h

17.135

2.28 1036

7 10-8

Plutón

1142

-6.387d

0.0022

-7.81 1028

despreciable

Luna

1738

27.3215d

0.0123

2.36 1029

despreciable


Total rotación: Lrot = 1.036 1042 kg.m2.s-1 et Lrot / Ltotal = 0.0319

Robjeto: radio del objeto celeste en kilómetros;

Trot: periodo de rotación del cuerpo celeste alrededor de su eje polar;

wrot: velocidad angular de rotación del cuerpo celeste alrededor de su eje polar, en rad.s-1;

Jeje: momento de inercia del astro con respecto al eje de rotación, exprimido en en kg.m2;

Lrot = Lrot krot: momento cinético de rotación del cuerpo celeste alrededor de su eje polar, con:

Lrot = Jeje wrot krot = (2 / 5) mobjeto (Robjet)2 wrot krot = (4 pi / 5) mobjeto ((Robjeto)2 / Trot) krot

krot siendo el vector unitario del eje de rotación del astro, dirigido hacia el norte.

Debemos notar que los momentos cinéticos de rotación de Venus y Urano son absolutamente despreciables, lo que explica que estos dos planetas puedan tener una rotación retrograda (signo ? en la columna de los Trot) y que el eje de rotación de Urano pueda ser tan inclinado (casi 90 grados). Debemos igualmente notar que los planetas gigantes, y especialmente Júpiter, acaparan la mayor parte del momento cinético del Sistema Solar debido a su movimiento de revolución alrededor de nuestra estrella. El Sol contribuye de manera débil a este, principalmente debido a su movimiento de rotación alrededor de su eje.



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Debemos también notar que los creacionistas pretenden, Génesis al apoyo, que la Tierra y el Universo no tienen más que seis mil a doce mil años (variable según los autores). En consecuencia, no deberíamos poder observar objetos más distantes que más o menos diez mil años-luz. En particular, no deberíamos ver todas las galaxias, supernovas extragalácticas que habrían explotadas antes el nacimiento del Universo, y entonces antes la Creación divina, y otros cuásares que son mucho más distantes que estas distancias. Y así, siguiendo una tal lógica, ¡la supernova brillante descubierta el 24 de febrero del 1987 en la Nube Mayor de Magallanes, a ciento setenta mil años-luz de la Tierra, no habría jamás debido estar observada! Sin embargo, los astrónomos observan objetos hasta doce mil millones de años-luz, lo que significa hasta doce mil millones años en el pasado. El Universo tiene entonces doce mil millones años y ciertamente no diez mil año, ¡un objeto no pudiendo emitir luz antes de existir! Recordamos en anexo que la velocidad de la luz es finita y que un objeto lejano está visto a una época más antigua todavía cuando está ubicado a una distancia más grande (X, XIV).

Ciertos creacionistas contestan a este argumento científico afirmando que Dios ha debido crear el Universo con una apariencia de vejez que engañaría los astrónomos. Nuestro humilde aviso es que podemos entonces hacerse una curiosa idea de la moraleja divina: Dios sería entonces un ser realmente retorcido quien buscaría el embrollo yendo hasta crear radiaciones luminosas que no corresponderían a ninguno objeto emisor, y entonces una película que nos mostraría objetos inexistentes, ¡únicamente para inducir en duda el creyente mediano! Además, dentro de esta hipótesis grillada, las partes del Universo localizadas sobre una esfera centrada en el centro de nuestra Tierra y de radio igual al mismo número de años-luz que se ha transcurrido de años desde el instante de la Creación pasarían del estado de imágenes de la película divina al estado de realidad física, y eso, a cada momento. Así, el radio de nuestro Universo en creación continua a lo largo de su periferia, radia que no sería más que alrededor de diez mil años-luz, crecería entonces a la velocidad de la luz. Así, ¡la Tierra volvería a ser el centro del Universo! Con tales consideraciones, ¡el estado de los conocimientos regresaría de más que mil ocho cientos años en el pasado, al frente de un geocentrismo completamente estrafalario que ni Tolomeo, ni aun Aristóteles no habrían jamás osada imaginar!

El Creacionismo nada aquí en un delirio furioso y no explica nada de lo que corresponde a los hechos observationales, yendo hasta oponerse a ellos. Una buena teoría debe necesariamente ser coherente y lógica, sin oponerse a los hechos observationales...


NUEVOS RESULTADOS EN ASTROFÍSICA.

Por otra parte, las mediciones láser-Luna han definitivamente establecido la deceleración secular de la Tierra, el alejamiento secular de la Luna y la deriva de los continentes, tres teorías científicas no muy apreciadas por los creacionistas porque siendo en total oposición con una visión fijista del Universo, desde su principio. Esta constatación muestra bien la debilidad extrema de los argumentos creacionistas en favor del Fijismo: el sistema Tierra-Luna está evaluando al lo largo del tiempo. La evolución de las técnicas de medición, en particular de los métodos espaciales, permite entonces de confirmar las hipótesis científicas, al gran detrimento de sus detractores.


VIDA EXTRA-TERRESTRE.

Podemos notar que la posibilidad de existencia de una vida extra-terrestre parece molestar mucho los adeptos del Creacionismo. Se esconden detrás de la incertidumbre actual para no abordar o negar esta posibilidad: en efecto, ¿como explicarla en el ámbito bíblico? Parecen ignorar las estadísticas recientes calculadas a partir de nuestros conocimientos actuales: alrededor de una estrella sobre cien mil podría alojar un planeta teniendo una o algunas formas de vida a su superficie o dentro de su atmósfera. Ciertamente, la aparición de estas formas de vida ha seguido un camino evolutivo, como en la Tierra, lo que autoriza de pensar que ciertas de estas formas de vida han podido alcanzar un nivel comparable, incluso superior al nuestro. Las formas de vida extra-terrestre son ciertamente muy diversas y muy diferentes de la nuestra, aunque podemos encontrar varias moléculas químicas de base dentro de muchas nubes de gas y de polvos interestelares (especialmente monóxido de carbono, cianógeno, formaldehído, etanol, etc.) (XI, XVI). Una puesta en evidencia de la vida a la superficie de Titán, satélite de Saturno, fortalecería bastante estas estadísticas. En efecto, al día de hoy, Titán queda uno de los candidatos los más serios por lo que concierne la existencia de vida dentro del Sistema Solar. Su atmósfera se parece mucho a la de la Tierra primitiva: nitrógeno, amoniaco, metano, hielo de agua. Su primera exploración in situ por un robot automático ha tenido lugar en el 2005 en el ámbito de la misión Cassini-Huygens y otras misiones más ambiciosas están de ahora en adelante planificadas. De manera evidente, el esquema creacionista no puede integrar la vida extra-terrestre (inteligente o no), debido a su antropomorfismo inherente a su ideología (por la doctrina creacionista, la Tierra es el centro espiritual único del Universo). Bien evidentemente, una detección de vida extra-terrestre sería un triunfo de la idea científica y un total fracaso por las aserciones creacionistas.


FÍSICA.

Debemos hablar aquí del error impresionante cometido en Física por los defensores del Creacionismo. En efecto, interpretan el enunciado del Segundo Principio de la Termodinámica de manera errónea, lo que altera totalmente su significación física y lo hace decir absolutamente otra cosa. El enunciado del Segundo Principio de la Termodinámica se escribe:


“ Por un sistema termodinámicamente aislado, la entropía producida (el desorden) puede solamente crecer. ”

Ahora bien, conocemos realmente un solo sistema termodinámicamente aislado, el Universo en su globalidad, donde podemos verificar que el Segundo Principio se aplica bien globalmente, aun si puede invertirse localmente, debido a su movimiento de expansión generalizado. La Tierra y los seres vivos quienes la habitan no son sistemas termodinámicamente aislados, aun no cerrados, porque intercambian materia y energía con el exterior, y el segundo principio no se aplica por ellos.

Deseando probar la imposibilidad de cualquier evolución, los creacionistas falsifican el enunciado del Segundo Principio sustituyendo “ sistema aislado ” por “ todo sistema ”, lo que es completamente absurdo: ninguna evolución constructiva no sería entonces posible, y especialmente la vida sería imposible (XII).


MÉTODOS DE DATACIÓN RADIOACTIVA.

Una otra “ bestia negra ” de los creacionistas es evidentemente la posibilidad de medir con una buena precisión las duraciones transcurridas desde la formación del Sistema Solar hasta nuestra época por los métodos de datación por dosificación de los elementos radioactivos presentes actualmente dentro de las rocas y de los fósiles. Los creacionistas, buscando a “ probar ” la edad poca importante de la Tierra, alrededor de diez mil años según ellos, tratan de encontrar fallas dentro de las mediciones y de la lógica de estos métodos. Con un buen dosis de mala fe y reteniendo solamente los resultados los más discutibles, llegan a hacer una “ critica ” de estos métodos. Por ejemplo, un granito podrá dar edades diferentes por cada uno de sus componentes (¡a veces del simple al doble!), lo que es perfectamente natural y explicable por el modo de formación de esta roca, pero lo que los “ investigadores ” creacionistas interpretaron como siendo un error inherente al método de datación. Es un poco la misma historia con las rocas lunares y meteoríticas que dan una buena cohesión de conjunto, con no obstante mediciones aberrantes que los creacionistas se gustan a utilizar para tentar de demostrar la ausencia de validez de los métodos de datación. La datación con el carbono 14 es especialmente uno de sus caballos de batalla, siendo efectivamente poca precisa, aunque, ¡cuando el mismo método confirma una edad bíblica, está puesta por las nubes!

Sin embargo, las criticas creacionistas se revelan ser poco convincentes, al análisis de todos los resultados obtenidos hasta ahora, particularmente con las rocas lunares y meteoríticas, estos resultados siendo muy coherentes: el Sistema Solar tiene una edad de 4.56 mil millones de años y seguramente no diez mil años, ¡aun si eso no es del gusto de los creacionistas! Los argumentos sobre las mediciones a partir de las rocas terrestres como el granito no toman en cuenta la naturaleza de estas rocas, compuestas de tres componentes de edades diferentes.

Además, la intersección por otros métodos de datación confirma la calidad excelente, la buena fiabilidad y la precisión de los métodos de datación radioactiva. En particular, no se puede encontrar ninguna huella de un llamado diluvio universal recién, lo que molesta evidentemente muchos los defensores de una lectura literal de la Biblia: eso explica su agresividad respecto a estos métodos.


GEOLOGÍA.

Dentro de su introducción relativa a los “ hechos de orden geológico ”, las obras creacionistas producen un juicio de valor perfectamente arbitrario que privilegie el interés de la roca sedimentaria en detrimento de la roca metamórfica. Esta gestión hace abstracción de dos hechos importantes. Al primero, los fósiles existen también dentro de las rocas metamórficas, a pesar de una relativa rareza y un estado de conservación a veces no muy bueno. Al segundo, los terrenos sedimentarios que no están transformados después de tensiones (presión y temperatura) aferentes al metamorfismo son interpretables más fácilmente. Resulta lógicamente que su conocimiento es históricamente anterior a lo de las rocas metamórficas cuyo estudio necesita un equipamiento relativamente pesado y más moderno. Está entonces sorprendente que los creacionistas posan como principio de base que lo que es más conocido (sedimentario) es más interesante que el resto (metamorfismo y volcanismo). Parece que eso resulta de una confusión entre lo que está fácilmente explotable y lo que lo está menos, tramite quizás del orden del filosófico pero en absoluto no conectado con el científico.


EL ACTUALISMO.

El Actualismo es una teoría geológica que consista a observar los eventos actuales para interpretar los eventos pasados. Es bien evidente que esta teoría no está siempre verificada, aun si puede revelarse ser muy útil...

Aun si Lomonossov y Hutton dieron durante el siglo XVIII las bases del Actualismo, retomadas por Lyell, está bien claro y constante que esta teoría no está jamás presentada como el fundamento de la geología clásica en las escuelas y las universidades. Esta teoría, cuya crítica restituya los limites de su campo de aplicación, se verifica en numerosos casos y, además, se deriva de una gestión sana, interrogativa y lógica, lo que permite su enseñanza.

Los creacionistas pretenden que el Actualismo considere los fenómenos de la naturaleza como siendo invariantes. Esta definición es incompleta et discutible en estas termas. El Actualismo permite al geólogo de peguntarse la cuestión siguiente: ¿producen los mismos efectos las mismas coacciones dentro del mismo medio ambiente? En ciertos casos, eso se verifica. Está entonces normal que el Actualismo conserva su espacio dedicado.

Los creacionistas se complacen a citar referencias bibliografiítas antiguas, como si la historia de las ciencias geológicas cesaba durante el siglo XIX. Para entrar un poco dentro de este juego, podemos citar la obra de B. de Maillet, “ Telliamed ”, escrito durante el siglo XVIII y disponible dentro del corpus de las obras filosóficas en el idioma francés. Este autor utilizó un subterfugio de forma para hacer pasar un excelente mensaje científico sorprendentemente moderno, en razón de la oposición religiosa que anestesiaba la Ciencia en cuanto que se dedicaba a la Geología y a la Paleontología, lo que significaba nuestro pasado lejano.

Los geólogos no pretenden que “ nada no ha cambiado desde los orígenes ”, pero afirman que entre las “ causas antiguas ” de Cayeux, no observables a nuestra época, y las causas actuales, hay un conjunto indisociable ya que los hechos actuales y pasados se relacionan en eso. Parece entonces inconcebible de eliminar uno o el otro.

El ejemplo del volcanismo, utilizado para tratar de demostrar lo mal fundado del Actualismo, es muy mal elegido. En efecto, las reservas magmáticas evolucionan a lo largo del tiempo, lo que implica que el volcán no dará las mismas emisiones durante toda la duración de su actividad y podrá entonces cambiar de tipo de volcanismo con respecto al tiempo.

Es lo mismo por lo que concierne la tasa de sedimentación. Ella varía en el espacio y en el tiempo, según un ciclo erosión-sedimentación bien conocido. Es evidente que estas dos componentes estén variables, entonces a fuera del campo cubierto por el Actualismo. El problema llevado por la erosión según la lógica creacionista puede también ser desarmado fácilmente. Para mostrar su importancia durante ciertas épocas, está suficiente de considerar una roca cualquiera cuyo punto de origen (afloramiento en un lugar) está conocido, así que, también, su dispersión regional (red hidrográfica, etc.). Si un obstáculo mayor (montaña, etc.) exístala, está bien claro que solamente la abrasión de este obstáculo podría permitir la dispersión. Eso muestra el rol considerable de la erosión, no tan “ débil y liviano ” como los creacionistas quisieran nos hacer creer.

Finalmente, último argumento contestable: el magnetismo. En efecto, está conocido para variar con el tiempo. Varios estudios bien interesantes han sido realizadas estudiando las partículas afectadas por el campo magnético y atrapadas en los derramamientos de lava. No ha sido jamás cuestión de pretender la inmovilidad del polo magnético con el tiempo.

Todos estos ejemplos que son efectivamente contrarios al Actualismo no ponen en duda, en ningún caso, el bien fundado de esta teoría, los geólogos no habiendo dicho jamás que nada no ha cambiado desde los orígenes. Eso es solamente aquí un malo juicio de intención de la parte de los creacionistas y de una manipulación intelectual sin fundamento serio.

Esta argumentación creacionista tiene por asunto confesado la “ rehabilitación del catastrofismo ”, para poder explicar el diluvio bíblico de la Génesis (ver sobre este asunto el articulo de P. THUILLIER en “ La Recherche ”, marzo 1978, 87, vol. 9, 258-266). Estará al principio indispensable de definir científicamente la noción de catástrofe (¿un seísmo, una erupción volcánica, una orogénesis?) en cuanto que está posible de mostrar un entorno catastrófico a la escala de una lámina delgada, de un afloramiento, en el contexto general del ámbito bíblico. Deducir de todo eso la “ disminución necesaria de los tiempos geológicos ”, hay en la lógica creacionista algunas ideas grilladas que nosotros científicos no podemos entender...

A lo largo del desarrollo creacionista relativo a la naturaleza y a la estructura de la Tierra, para tratar de mostrar que las duraciones invocadas por los geólogos son demasiadas largas, está hecho referencia al ciclo erosión-sedimentación. La gran debilidad de esta argumentación creacionista es que no toma en cuenta, en ningún caso, tres hechos importantes, la posición y la deriva de los continentes, las orogénesis antiguas y las variaciones climáticas.

Está absolutamente ilusorio de hacer abstracción de estos hechos, aun que renden muy arriesgada la hipótesis creacionista que quisiera explicar todo por un diluvio universal.


PALEONTOLOGÍA.

Por lo que concierne los “ hechos de orden paleontológico ”, la seudo-clasificación creacionista está de la forma siguiente: especies idénticas a las nuestras, especies desaparecidas y finalmente especies diferentes de las nuestras pero semejantes. Por oposición, la clasificación científica es la siguiente: fósiles característicos, fósiles de facies y finalmente fósiles malos. Estas denominaciones son mucho más convenientes y más claras, significando hechos precisos de manera mucho más lógica que las dadas por la literatura creacionista. En efecto, los ejemplos citados por los creacionistas son perfectamente contestables y se vuelven claros en el ámbito de la clasificación paleontológica. Lo más sorprendente se ubica en esta frase: “ especies diferentes de las nuestras pero semejantes ”. ¡Eso es una manera de reconocer una evidencia, en la ocurrencia la evolución, sin osar usar el terma!


BIOLOGÍA.

Todo se vuelve muy arriesgado en cuento que estamos tratando los “ hechos de orden biológico ”. Los creacionistas han quedado en el estadio primitivo del Fijismo. Durante los siglos XVIII y XIX, esta teoría ha sido abandonada de manera definitiva en beneficio del Transformismo, del Lamarckismo y del Darwinismo, más realistas. Finalmente, el transformismo genético, basado sobre experimentaciones, ha mostrado el mal fundado del Fijismo. La Paleontología se interesa a las formas intermediarias, además que todas las causas (¡múltiples!) rigiendo la evolución no están elucidadas todavía. A pesar de esta restricción, no se debería olvidar el comentario pertinente del Padre Teilhard de Chardin quien constataba que la distribución natural de los seres vivos en el espacio y en el tiempo era la mejor demostración del Transformismo (ver por este asunto el artículo de Luc Plateaux que está siguiendo).

Los creacionistas afirman en particular que no se puede observar la evolución de las especies durante todo el periodo de los tiempos histórico, lo que es perfectamente falso, la evolución habiendo sido realmente observada durante los tiempos históricos. Intentan también de poner en evidencia la existencia de fallas dentro de las teorías biológicas evolucionistas actuales, al nivel de ciertos hechos todavía difícilmente explicables, lo que induce que dicen cosas erróneas sobre el estado presente de las ciencias biológicas. Especialmente, las mutaciones positivas están presentadas como posando numerosos problemas a los científicos, lo que no es más el caso desde mucho tiempo. Finalmente, los creacionistas se desencadenan sobre el problema de los enlaces que faltan, lo que desemboca sobre varias tonterías...


ZOOLOGÍA.

Dentro de una hipótesis creacionista, podemos razonablemente preguntarse como ciertas especies animales han encontrado la manera física de alcanzar sus zonas presentes de vida después del diluvio bíblico. En efecto, según el texto sagrado, el Arco de Noé se estaría posado sobre la cumbre del Cerro Ararat, en Turquía actual. No obstante, ciertas especies animales no existen, en ningún caso, dentro de esta región del globo, pero solamente en Sudamérica o en Australia. ¿Como han hecho los Marsupiales para recorrer el trayecto y como se puede explicar que se encuentran solamente en Australia? ¿Como han alcanzado ciertas especies de caracoles terrestres las islas del Océano Pacifico Sur? ¿Como ha viajado el perezoso entre Turquía y Sudamérica? Aun si ha existido un puente de materia terrestre entre los continentes, ¡habría necesitado por lo menos veinte mil años al perezoso para alcanzar su lugar de vida presente! (Ver por este asunto, en el libro “ El Mundo que ha desaparecido ”, J. C. Whitcomb Jr. (número VI en bibliografía), de las obras creacionistas, la página 25 que trata de los canguros (texto citado en el articulo anterior): ¡estamos alcanzando el apogeo del delirio!).

¡Quedamos serios! Si todos los animales habían difundido desde el Cerro Ararat, su repartición a la superficie terrestre debería mostrarlo de manera mucho más clara. ¡Estaría también necesario que hayan tenido el tiempo material por difundirse a la superficie del globo!


CONCLUSIÓN.

Habemos mostrado así que el Creacionismo no se apoya sino sobre muy pocos fundamentos científicos y que está inaceptable a este titulo en el estado presente de nuestros conocimientos y del progreso de las ciencias. No es entonces posible de tenerlo en cuenta en el ámbito del estudio científico de los orígenes del Ser Humana, de la Vida y del Universo.

No obstante, las críticas creacionistas llegan a reflexionar sobre el riesgo siempre presente de dogmatización por cada teoría científica a lo largo del tiempo, y sobre la imparcialidad real de los científicos, cuya excepción flagrante a la regla nos está mostrada por los llamados “ investigadores ” creacionistas. Es claro que una buena teoría debe siempre quedar abierta a toda mejora en cuanto que una experiencia repetitiva y coherente la pone en duda, lo que no es absolutamente el caso del Creacionismo, paralizado en un Fijismo inmutable.

Debemos notar también que las ideas creacionistas son lejos de ser políticamente neutras. En los Estados Unidos, están sostenidas activamente par grupos ultra-conservadores, incluso racistas, como el “ Ku Klux Klan ” o la “ John Birch Society ”. Por estos grupos, las ideas evolucionistas son peligrosas porque generadoras del Ateismo y del Comunismo. Sin embargo, ¡estos mismos grupos no tienen ninguna vergüenza para justificar su racismo por la teoría de la evolución!... No obstante, es verdad que ciertos científicos no son realmente neutros de este punto de vista y que sus ideas puedan estar influenciadas (ver por este asunto el ejemplo de la Biología de Lyssenko en la Unión Soviética durante el Estalinismo). Es necesario de abandonar todo dogmatismo para poder tratar serenamente el estudio de las Ciencias.

Finalmente, debemos notar que la inexactitud de una teoría científica no tiene ninguna razón especial de implicar la exactitud de la teoría creacionista concurrente, esta última debiendo también explicar todos los hechos observationales, lo que es muy lejano de ser el caso en general. Es cierto que nuestra ciencia presente no da la explicación absoluta de la evolución del Universo, pero es también cierto que las seudo-teorías creacionistas siguen una calle sin salida en el ámbito de esta explicación.

Estos comentarios dejan pensar que los científicos deben participar al nivel de la divulgación de los conocimientos a fin de evitar que la gente no científica sea victima de una impostura intelectual como la del Creacionismo. Por eso, la objetividad, así que la ausencia de sectarismo y de ideas preconcebidas son absolutamente indispensables.

Por otra parte, queremos precisar aquí que nuestro enfoque no consiste a hacer una critica de la fe cristiana, a menudo compatible con una gestión científica profunda, pero seguramente la del sectarismo religioso excesivo de lo cual se puede imaginar los riesgos.




BIBLIOGRAFÍA.



Para profundizar el asunto, se puede consultar con beneficio los articulos siguientes de P. THUILLIER en “ La Recherche ”, junio 1981, 123, vol. 12, 710-719 y marzo 1978, 87, vol. 9, 258-266:


“ Bible et Science: Darwin en procès. ”

“ L'Arche de Noé et la Science. ”




Obras exponiendo las seudo-teorías creacionistas.


I: Flori, J. & Rasolofomasoandro, H.: 1974, “ Évolution ou Création? ”, ediciones S.D.T., Dammarie-les-Lys, France.

II: “ La Vie: comment est-elle apparue? Évolution ou Création? ”, 1985, Watchtower Bible and tract society of New York, USA, (Testigos de Jehová).

III: “ L'Homme est-il le produit de l'Évolution ou de la Création? ”, 1969, Watchtower Bible and tract society of New York, USA, (Testigos de Jehová).

IV: Morris, H. M.: 1974, “ Scientific Creationism ”, Creation-Life Publications, San Diego, USA.

V: Vernet, D.: 1978, “ La Bible et la Science ”, nueva edición revista y completada, Liga por la Lectura de la Biblia, Guebwiller, Lausanne, Bruxelles.

VI: Whitcomb Jr, J. C.: 1973, “ The World that perished ”; en francés: “ Le monde qui a péri ”, Baker Book House, Grand Rapids, USA.

VII: Whitcomb Jr, J. C. & Morris, H. M.: 1976, “ The Genesis Flood. The biblical record and its scientific implications ”, Baker Book House, Grand Rapids, USA, 20th edition.

VIII: Whitcomb Jr., J. C. & Young, D. B.: 1978, “ The Moon, its creation, form and significance ”, BMH Books, Winona Lake, Indiana, USA.


y evidentemente, La BIBLIA, y, especialmente, el Libro de la Génesis.

Obra exponiendo la teoría de la evolución según un punto de vista cristiano.


IX: Montenat, C., Plateaux, L. & Roux, P.: 1984, “ Pour lire la Création dans l'Évolution ”, ediciones Cerf, París, (existe también en inglés).


La lectura de este libro está recomendada encarecidamente. Muestra que es posible de compaginar una visión científica del mundo y de su evolución durante las eras geológicas con una fe cristiana profunda, como Teilhard de Chardin lo había ya probado en el pasado.



Astrofísica, Física.


X: Allen, C. W.: 1973, “ Astrophysical quantities ”, 3rd edition, The Athone Press, University of London, UK.

XI: Brahic, A.: 1982, “ Formation of planetary systems ”, CNES, Cepadues editions, Toulouse.

XII: Brochard, J. B.: 1963, “ Thermodynamique, cours à l'usage de la Licence ”, ediciones Masson, París.

XIII: Danjon, A.: 1959, “ Astronomie Générale ”, 2nda edición, J. & R. Sennac, París.

XIV: Ferries, T.: 1980, “ Galaxies ”, Thames and Hudson, London, UK.

XV: “ Annuaire 2009 de l’Institut de Mécanique Céleste et de Calcul des Ephémérides ”, 2008, Instituto de Mecánica Celeste y de Calculo de las Efemérides, Gauthier-Villards, París.

XVI: “ Le grand Atlas Universalis de l'Astronomie ”, 1990, sous la direction de Audouze, J. & Israël, G., 3era edición, Encyclopaedia Universalis, París.

XVII: “ Lunar Science IV ”, 4th Lunar Science Conference, Houston, 5th-8th March 1973, edited by Chamberlain, J. W. & Watkis, C. , USA.

XVIII: “ The New Solar System ”, 1990, 3rd edition, edited by Beatty, J. K., O'Leary, B. & Chaikin, A., Sky Publishing Corporation, Cambridge, Massachusset, USA.



Geología, Paleontología.


XIX: Fischer, J. C. : 1976, “ Fossiles de tous les temps ”, ediciones del Pacifico, París.

XX: Moret, L.: 1965, “ Manuel de Paléontologie Animale ”, Masson, París,

XXI: Termier, H. & Termier, G.: 1952, “ Histoire géologique de la biosphère ”, Masson, París.



Biología.

XXII: Darwin, Ch.: 1859, “ On the Origin of Species by Means of Natural Selection or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life ”, London, UK.


(Biología: por una lista con otras obras, ver al fin del artículo siguiente)





c) Luc PLATEAUX, Biólogo:


Comentarios sobre el libro “ Evolución o Creación ”

de J. Flori y H. Rasolofomasoandro

(ediciones SDT, Dammarie les Lys, Francia, 1974),

obra creacionista típica. ”

La interpretación literal del diluvio vista en este libro es irreconciliable con la repartición de las especies. ¿Por qué atarse a esta interpretación, mientras tanto se sabe que esta historia está inspirada de una leyenda oriental muy esparcida alrededor de los Hebreos (epopeya de Gilgamesh) y está basada sobre eventos geológicos locales bien conocidos (trasgresión marina en los valles del Tigre y del Eufrato). La Biblia recupera el hecho cultural de esta leyenda y, por una inspiración divina, la transforma en catequesis, recordando la decadencia de la humanidad por su responsabilidad y anunciando la salvación de esta humanidad por el “ Justo ” cuyo Noé es la figura profética.

Prácticamente, las poblaciones en especies animales no pueden explicarse por una dispersión recién, sobre todo en regiones como Australia o Sudamérica.

Eso es típico de todo el libro. Estamos pensando que es vano de combatir contra estas “ teorías ” por una argumentación únicamente científica, porque estamos desembocando a escribir un volumen doble (¡lo que estaría sin fin!) en el estilo del dialogo “ ¡si! ¡no! ¡si! ¡no! ”. Si parecemos amenazar su fe, no podremos más estar entendidos. Es por eso que los argumentos más útiles nos parecen exegéticos: mostrar que la fe no está pidiendo esta creencia en la letra detallada del texto, y aun que la fe verdadera exige una vista más alta: ponerse al nivel de lo que Dios quiera decirnos y no pararse a nivel de las imágenes del cuadro por lo cual El nos está hablando, reduciendo el alcance del mensaje viniendo de El.

Estaría una perdida de tiempo de contestar punto después de punto a todos los errores o a todas las desviaciones de este libro (¡y de todas las otras obras creacionistas!). Estamos presentando aquí algunas reflexiones sobre sus principales meteduras de pata:

Lo que dicen los autores de las mutaciones está caduco, porque se trata solamente de las mutaciones de morfología o de mutaciones fisiológicas visibles, porque desfavorables en general. El estudio molecular de las mutaciones está ignorado, mientras tanto es evidentemente lo más importante, que atrae actualmente una suma considerable de datos nuevos.

1) Es normal que las mutaciones atípicas sean en mayoría desfavorables. En efecto, podemos observar que la adaptación de las especies hace que lo que es favorable está precisamente conservado por la selección y hacer entonces parte de los genes en posición. Lo que cambia con respecto al sistema adaptado está a menudo inadaptado (a menudo, cierto, pero no siempre, sino nada podría cambiar; ahora bien hay cambio y conocemos mutaciones favorecedoras: melanismo industrial de las mariposas, por ejemplo).

2) ¿Por qué no muestra la naturaleza más de mutaciones? En realidad, desde que podemos estudiar los enzimas por electroforesis, así que el ADN, podemos observar muchas mutaciones. Pero, las mutaciones que ofrecen un carácter morfológico visible no son las más numerosas; es normal, porque los efectos bioquímicos y fisiológicos de las mutaciones no se traducen todos (¡y estamos bien lejano de eso!) por un carácter morfológico.

3) Es inexacto que una mutación única no pueda realizar un órgano, porque conocemos ejemplos de mutantes de Drosophilas teniendo cuatro alas a pesar de dos, por la causa de un solo gen recesivo. Podrán contestar que las dos alas suplementarias son actualmente una transformación de dos “ balancines ” (órganos sustituyendo las alas posteriores de los Dípteros), pero todas les apariciones de órganos nuevos son el resultado de la transformación de un órgano o de una parte de órgano.

Es generalmente verdadero, como lo dice Bounoure, que una mutación única “ no desborde jamás el ámbito de la especie ”, pero es falso que millares de mutaciones no puedan superar el espacio separando los Pájaros de los Reptiles. Estamos estudiando actualmente las secuencias de ADN de numerosas especies para establecer así genealogías de especies sobre las bases de sus programas genéticos. Estamos consiguiendo a definir el porcentaje de ADN diferente que separe ciertas especies.

Estamos hablando de un “ reloj molecular ” permitiendo de medir la distancia y el tiempo separando dos especies por el número de mutaciones que los distinguen. Aun si existe presentamente una discusión a propósito de este “ reloj molecular ” y sobre las velocidades de evolución, su existencia no justifica el rechazo del hecho evolutivo que no ponga en duda.

Nos parece justificado de criticar el supuesto azar que presidiría a las mutaciones. Todo se pasa como si las mutaciones eran fortuitas, porque no sabemos lo que hace que una mutación se presente aquí más que allá. Pero, este azar de ciertos evolucionistas (pero no todos) está perdiendo su favor; porque sabemos muy bien que las mutaciones son numerosas en ciertos sitios privilegiados de un cromosoma (en el caso de los virus, especialmente, cuyo ADN está a veces conocido en detalle) y ausentes en otros sitios; el azar sería más igualitario.


A propósito de la especie:

Es aberrante de oponer Cuénot a Mayr sobre la definición de la especie, porque lo que dice Cuénot no se opone a la definición de Mayr. Cuénot habla de un conjunto de caracteres de la especie (morfología, ecología, aislamiento sexual), lo que Mayr no está negando en absoluto; pero este último autor precisa que el carácter esencial de la especie es su aislamiento sexual, cuyos otros caracteres se derivan inevitablemente a más o menos largo plazo. Cuénot no ha jamás negado que este aislamiento sexual fuera lo esencial, lo que había sido precisado largo tiempo atrás por Buffon, quien escribía eso: “ La comparación del parecido de los individuos no es nada sino una idea accesoria y a menudo independiente de la sucesión constante de los individuos por la generación, porque el Burro se parece más al Caballo que el Perro de agua al Galgo, y, sin embargo, el Perro de agua y el Galgo son de una sola especie porque producen juntos individuos que pueden también producir otros, mientras tanto el Caballo y el Burro son ciertamente especies diferentes porque no producen nada juntos sino individuos viciados y infecundos ”.

Reduciendo a razas lo que otros llaman con razón especies, los autores de este libro establecen un hiato artificial entre razas y especies. Ahora bien, es el mismo proceso que diferencie al principio razas geográficas (mejor nombradas “ subespecies ”), y después especies cuando el tiempo de separación de las poblaciones está más largo (ver la bibliografía en fin de artículo). Es así que podemos observar estados intermediarios entre razas geográficas y especies, estados que la ignorancia de los autores utilice como contestaciones de la noción de especie. Estos autores citan en efecto tales casos de situaciones intermediarias sin dar cuenta que son precisamente la marca de una evolución en proceso: la especiación más o menos consumada. No han entendido lo que era el aislamiento sexual dentro de la noción moderna de especie: este aislamiento está válido cuando es natural, los cruzamientos artificiales (Pantera & Jaguar, León & Tigre, etc.) eliminando las causas naturales del aislamiento (comportamiento, ecología por ejemplo). Por otra parte, muchas especies producen artificialmente (y a veces naturalmente) híbridos, como el Caballo y el Burro; pero estos híbridos de primera generación (se dice F1) están afectados de esterilidad, total o casi, lo que prueba que estas especies son bien separadas, porque ninguno intercambio de genes no es posible entre las dos especies, debido a que los híbridos quedan sin descendencia (Pantera & Jaguar particularmente). Entonces, aun cuando podemos fabricar híbridos sin futuro, hay aislamiento sexual total.

La estabilidad de la especie durante la duración de una vida humana, y aun durante varios siglos de historia, es un fenómeno bien conocido, y aceptado por de todos. Sabemos bien que esta estabilidad es el resultado de la lentitud de la evolución y que es la razón principal por la cual la idea de evolución podía solamente escaparse a las observaciones de los ancianos. Aun si es verdad que ciertas especies se han formado de manera casi-instantánea (el repollo-rábano por ejemplo, por duplicación fortuita de los cromosomas de un hibrido normalmente estéril de repollo y de rábano), sabemos bien que la mayoría de las especiaciones no se realizan antes de millares de generaciones sucesivas. En la hipótesis de una Creación instantánea alrededor de diez mil años atrás, es evidente que casi nada ha tenido el tiempo de evolucionar seriamente desde esta época, excepto virus y bacterias. Esta fijeza aparente está buena, por lo demás, porque nos ha permitido de clasificar el mundo vivo, lo que no estaría posible de hacer al frente de intercambios rápidos. No es una razón por quedarse al nivel de la clasificación.

Linné, el padre de la sistemática durante el siglo XVIII, era fijista y realizaba la clasificación de los seres vivos sin idea de parentela, pero solamente de semejanza. Es así que su género Homo estaba incluyendo Homo sapiens y algunos grandes simios: el Chimpancé, Homo troglodytes, y el Orangután, Homo silvestris (ver los autores más recientes sobre la obra de Linné). Linné suscitó a su época un gran progreso de los conocimientos por la sistemática, pero la Ciencia no se ha parado con Linné.

El último gran biólogo francés quien rechazó la evolución era difunto Bounoure. No se puede utilizar los escritos de este venerable sabio por criticar lo que ha sido descubierto después. ¿Porque entonces no rechazar el sistema de Copérnico apoyándose sobre Tolomeo?

¡La distinción entre estabilidad y fijeza está falseada, de manera que los autores se dicen no fijistas! Es verdad que la estabilidad de la cual están hablando es compatible con una evolución (¡lo que niegan!); pero es falso que le Fijismo niega cualquier variación al interior de la especie: todos los sistematistas, incluidos los fijistas del principio como Linné, han admitido que había variedades al interior de una especie (¡porque lo vieran!).

La citación extraída de la obra de Grassé concierne las especies especializadas y no todas las especies. Su uso generalizado es deshonesto y difundo Grassé estaría enojado. él era un evolucionista convencido, aun si combatía el Neo-Darwinismo.

Lo que está escrito sobre la deceleración de la evolución no está admitido por todos los especialistas y concierne realmente que ciertos fines de ramificaciones, que desaparecen a veces sin evolucionar más. Pero otros fines de ramificaciones desaparecen en una clase de enloquecimiento evolutivo (Amonitas desenrolladas por ejemplo). La única razón verdadera de hablar de una deceleración presente actual de la evolución es que no podemos percibirla durante nuestra vida, porque estamos descubriendo ahora su lentitud natural después una época de polémicas durante la cual esta evolución era percibida a menudo demasiada rápida. Eso no impide la evolución de continuar a su ritmo. Las desapariciones de especies hacen parte de esta evolución, pero todas no desaparecen: hay especies que dan una o varias descendencias.

Todos los comentarios anteriores muestran bien la debilidad extrema, incluso la desinformación total y la ausencia de serio, de los argumentos creacionistas en Biología en este libro (y dentro de todas las otras obras similares). Con estas condiciones, es evidente que este tipo de obras no puede estar tomado en cuenta por la comunidad científica internacional. El Fijismo no se puede defender más a nuestra época. No puede resistir a un análisis coherente y racional, y está remplazado definitivamente por la teoría de la Evolución Neo-Darwiniana, la única adaptada a dar una explicación coherente del mundo vivo. Como cada ciencia, esta teoría progresa paso a paso, se corrigiendo y se completando, a través de las discusiones, desapacibles o fraternales, que construyen la herencia cultural humana.



BIBLIOGRAFíA.


Evolución biológica: obras a consultar.


XXIII: Leakey, R. E.: 1981, “ La Naissance de l'Homme ”, ediciones del Fanal, 255pp.

XXIV: Piveteau, J.: 1957, “ Traité de Paléontologie, tome VII: Paléontologie humaine ”, ediciones Masson, París, 670pp.



La comparación entre estas dos obras muestra en cual sentido ha progresado el conocimiento científico, lo cual está evidentemente inacabada. Sería absolutamente absurdo de oponer los dos autores po resta razón.



XXV: De Beer, Sir G.: 1964, “ Atlas of Evolution ”, Nelson editions, London, 202pp (in-folio).

XXVI: Dobzhansky, T., Ayala, F. J., Stebbins, G. L. & Valentine, J. W.: 1977, “ Evolution ”, Freeman and Co editions, San Francisco, USA, 572pp.

XXVII: Ford, E. B.: 1972, “ Génétique écologique ”, ediciones Gauthier-Villars, París, 448pp.

XXVIII: Génermont, J.: 1979, “ Les Mécanismes de l'Évolution ”, ediciones Dunod, París, 232pp.

XXIX: Grassé, P.: 1978, “ L'Évolution du vivant ”, ediciones Albin Michel, París, 477pp.

XXX: Mayr, E.: 1974, “ Populations, Espèces et Évolution ”, ediciones Hermann, París, 496pp.

XXXI: Watson, J. D.: 1976, “  Biologie moléculaire du gène  ”, 3era edición, traducción francesa, Interéditions, París, 740pp.



La comparación entre Grassé y Ford, Mayr, De Beer, Dobzhansky et al., Génermont pone en evidencia la oposición entre dos teorías explicativas diferentes de la evolución, actualmente en competición: el Neo-Lamarckismo de Grassé, poco seguido por el mundo científico pero propuesto con un gran vigor polémico, y el Neo-Darwinismo de los otros, muy ampliamente admitido. Esta discusión no sabría poner en duda la evolución, reconocida como un hecho por uno como por los otros. Está suficiente de recordarse que la Ciencia ha progresado siempre desde el comienzo sobre hipótesis interpretativas, lo que no pone en duda el hecho interpretado, aquí la evolución.



Divulgación.


XXXII: De Rosnay, J.: 1988, “ L'aventure du vivant ”, ediciones del Seuil, París.

XXXIII: Chaline, J.: 1994, “ Une famille peu ordinaire. Du singe à l'homme ”, editiones del Seuil, París.

XXXIV: Chaline, J.: 1996, “ L'Évolution humaine ”, 2nda edición puesta al día, Presses Universitaires de France, París.

XXXV: Petrovitch C., I.: 1997, “ Opération Adam ”, editiones Cerf, París (La lectura de esta novela exponiendo las seudo-teorías creacionistas en paleontología humana y su refutaciones con los argumentos científicos más recientes está recomendada encarecidamente).

XXXVI: Chaline, J., Grimoult, C.: 2011, “ Les sciences de l'évolution et les religions. Enjeux scientifiques, politiques, philosophiques et religieux ”, ediciones Ellipses, París (Este libro recién expone la controversia - histórica y actual - entre ciencia y religiones, los conflictos y los acuerdos/convergencias. Por supuesto, el tema del Creacionismo está bien desarrollado dentro de esta obra).






d) Pascal ROUX, Sacerdote católico de formación científica:


“ Como afirmar la acción creadora de Dios

dentro de una visión evolucionista del mundo. ”

Desde que Dios ha hablado claramente al los seres humanos a través de Abraham, Moisés, los profetas y después en estos “ tiempos que son los últimos ” (Hebreos 1:1) por su Hijo Jesucristo, nosotros, los creyentes cristianos, sabemos que es el “ Creador de los Cielos y de la Tierra ”.

Eso significa que el mundo no exista por azar, pero en razón de la libre decisión de Dios quien lo ha sacada del nada y lo ha hecho existir por amor a fin de confiarlo al Ser Humano.

Sabemos que dentro de esta Creación el ser Humano tiene un sitio especial porque es el único a estar llamado a la vida eternal, perdida debido al pecado original, reincidida por la Muerte y la Resurrección del Cristo. Eso significa que en ningún caso el Ser Humano no podrá estar asimilado puramente y sencillamente a un animal que no tiene ni lenguaje verdadero conceptual, ni libertad, ni vocación a la vida eternal.

Estas certidumbres comunes a todos los cristianos del mundo, con cualquier confesión, debemos defenderlas cada vez que un corriente filosófico conectado o no con el progreso de la Ciencia parece amenazarlas o incluso negarlas.

La pregunta que nosostros posamos es la siguiente:

¿Puede la teoría moderna de la evolución, llamada Neo-Darwiniana y que afirme que hay transición gradual de una forma de vida a una otra por mutación y selección, contradecir nuestra fe cristiana o no? La mayoría de los cristianos en el mundo con diversas reservas y matices piensa que no.

Sin embargo, un vigoroso corriente llamado “ fundamentalista ” o impropiamente “ creacionista ” piensa que si y se manifesta ruidosamente sobre todo en los Estados Unidos desde más de cincuenta años.

¿Como iluminar brevemente este tema delicado? Desde luego, podemos escribir libros sobre este problema. Lo habemos hecho nosotros algunos años atrás dentro de nuestro libro: “ Para leer la Creación dentro de la Evolución ”, 1984, C. Montenat, L. Plateaux & P. Roux, ediciones Cerf, París.

Podemos también hacer algunos comentarios simples:


Las visiones del mundo cambian, la fe cristiana no cambia.

Si, las visiones del mundo cambian. A la época de la escritura de los cinco primeros Libros de la Biblia, los escribas inspirados se representaban la Tierra como un disco plano flotando sobre las aguas primordiales (Génesis 1, 2 y 3). Después vinieron la cultura griega y los progresos de la astronomía. Descubrieron que la Tierra era esférica. Eudoxo y además Aristóteles imaginaron un sistema ingenioso de esferas celestes encajadas que giraban alrededor de ella. Por su parte, Hiparco y además Claudio Tolomeo concibieron un modelo matemático muy elaborado, hacho de una combinación de círculos excéntricos, deferentes y epiciclos, para describir los movimientos planetarios alrededor de la Tierra, la cual era ubicada en el centro del Universo. Estos dos modelos geocéntricos se impondrán después durante cerca de mil quinientos años, hasta el fin del siglo XVI.

La teología cristiana se exprimirá a través de esta nueva cosmogonía. A la época del Renacimiento, vendrán N. Copérnico y además T. Brahe durante el siglo XVI, G. Galilei y J. Kepler al principio del siglo XVII quienes iniciaron la nueva visión del Sistema Solar: una estrella, el Sol, alrededor de la cual giran ocho planetas mayores, incluso la Tierra, y numerosos asteroides según la ley simple de la gravitación establecida por I. Newton.

La teología cristiana, expresión más elaborada de la fe, deberá acostumbrase no sin resistencias y dramas a esta nueva representación del mundo.

Vinieron después los siglos XVIII y XIX con el nacimiento de las ideas transformistas con innovadores como Lamarck y Darwin, al principio violentamente combatidos tanto por científicos como Linné o Cuvier, que por hombres religiosos quienes creyeron los fundamentos de la fe cristiana estremecidos.

Durante el siglo XX, la Astrofísica hizo saltos de gigante y fue capaz de afirmar con una certeza grande, debido al uso de la teoría de la Relatividad General de A. Einstein, la teoría de un Universo en expansión de aproximadamente 13.7 mil millones de años de edad. Sobre el planeta Tierra, de una edad de 4.56 mil millones de años, la Vida apareció aproximadamente 3.8 mil millones de años atrás y el Ser Humano aproximadamente seis millones de años atrás...

Ahí todavía la fe cristiana debió afirmar su certeza que el Universo ha sido creado a partir de nada por un acto libre de amor de Dios, y que el Ser Humano cuyo cuerpo está bien resultante de un linaje de primates es sin embargo una creatura completamente original que no se puede confundir con un simio (¡aun desnudo!).

La teología cristiana en su conjunto está tomando ahora acto de estas nuevas teorías y en Europa no hay más de conflicto agudo entre Biblia y Ciencia.

El Papa Juan Pablo II ha declarado algunos años atrás dentro de un discurso al frente de filósofos y teólogos reunidos en Roma el 26 de abril del 1985: “ La fe bien comprendida en la Creación y la enseñanza bien comprendida de la evolución no se oponen: la evolución presupone la Creación; la Creación se presenta a la luz de la evolución como un evento extendido en el tiempo, a través lo cual Dios se vuelve visible a los ojos de la fe como “ Creador de los cielos y de la Tierra ” (D. Católico número 1901, 4 de agosto del 1985) ”.


Las razones de un rechazo.

¿Entonces por qué organiza una minoría bien organizada en los Estados Unidos, al margen de las grandes iglesias protestantes norteamericanas, une campaña anti-evolucionista escandalosa al aspecto de cruzada?

Excepto ciertos responsables llevados por elecciones ideológicos extremadamente sectarios, incluso racistas, podemos admitir que un gran número de estos “ fundamentalistas ” ligados a una interpretación literal de la Biblia pequen por exceso de celo con la Creación y por ignorancia de los nuevos principios de interpretación de la Biblia. Faltando de puntos de referencia y de medios culturales, se sienten amenazados en su fe en un Dios Creador y en los principios morales inculcados por la Biblia. Para salvar lo esencial de su fe, estiman necesario de paralizarse dentro de una interpretación fijista del Universo, de la Vida y del Ser Humano. Despliegan también tesoros de ingeniosidad para probar sus “ teorías ” con argumentos (¡seudo!) científicos más que contestables y generalmente inaceptables.

El drama es que, generalmente, su intención no es mala: quieren defender la fe de sus padres y “ maldición a quien escandalizará uno solo de estos niñitos quienes creen en Mí ” nos dice Jesús (Mateo 18:6), pero las maneras empleadas relevan de una cultura cuyos elementos esenciales vienen directamente del siglo XVIII.

Para nosotros quienes habemos tenido la suerte de estar elevados dentro de la cultura científica moderna, debemos dar prueba de paciencia y de tolerancia con estos hermanos en la fe quienes no han hecho todavía una mutación cultural que sin embargo sería liberadora.

Si estos conflictos entre ciencia y teología son históricamente inevitables, debemos trabajar juntos para superarlos tan bien como posible.



Para profundizar un poco más a propósito de este tema

Creacionismo (Wikipedia)
Creationism (Wikipedia)
Intelligent Design (Wikipedia)
The TalkOrigins Archive: Exploring the Creation/Evolution Controversy
The Panda's Thumb
No Answers in Genesis!
Answers in Science



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Este documento ha sido realizado por Christian Nitschelm